BOSQUE DE SOMBRAS 24-2-2007 |
||||||||||||||||||||||||||
Autor: The Watchful Eye a AVISO: Os jodo el final, el principio y lo de en medio también (como si no lo supierais...) Bueno, vuelta a las andadas, más dinero tirado por el báter. Esta vez, todo hay que decirlo, no he salido tan asqueadísimo como con Cry Wolf o La Alianza del mal, aunque igualmente la peliculita se las trae. Lo cierto es que, inocente de mí, ME ESPERABA QUE FUERA BUENA. A ver, no una obra maestra, pero algo como mínimo potable, teniendo en cuenta que copia descaradamente dos peliculones como son Perros de Paja y Deliverance, seamos sinceros ALGO BUENO HA DE TENER LA PELÍCULA, ¿no? ¡Je, que te crees tú eso! Koldo Serra se encarga perfectamente de estropear el producto, siendo su único aliciente precisamente aquello que escapa a su control (por pura negligencia): Unos buenos personajes secundarios que, al no estar excesivamente definidos por el pésimo guión, quedan en manos del buen hacer de sus intérpretes. Ingredientes del mejunje: Lo primero, copiar de forma insultante el ya mentado clásico de Sam Peckimpah Perros de Paja (extranjero, en este caso dos extranjeros, llega a pueblo acompañado de tía cañón que pone cachondos a los aldeanos la cual cosa causará problemas graves). Añádase a la mezcla una pizquita de Deliverance (correr por el campo practicando la caza del palurdo en defensa propia) y un vergonzoso guiño a El horror de Dunwich (por aquello del infante deforme encerrado en la buhardilla); y alíñese con toneladas de frases estúpidas y diálogos de besugos. Resultado: Bosque de sombras, otra peli mas a añadir a la interminable lista de subproductos ibéricos que intentan imitar el cine americano sin el más mínimo atisbo de personalidad, salvo que consideremos como “personalidad” la sarta de chorradas e incoherencias que pueblan el guión del presente zurullo, muy en la línea de las que se podían observar en perlas como Tuno Negro, aunque sin llegar a extremos tan deplorables. Siiiiiiiii, ya lo sé: En esta sale Gary Oldman. ¿Y qué? Marlon Brando salía en “La isla del doctor Moreau". ¿No os ha pasado alguna vez que os despertáis en una cama ajena, sin recordar lo que habáis hecho la noche anterior... O qué contratos habéis firmado? Lo cierto es que sí hay que reconocerle un mérito a Koldo Serra es haber involucrado a Gary Oldman en su mierda; a Oldman y a Virginie Ledoyen, lo que me imagino debió ser el cenit del triunfo para el amigo Koldo, que, como buen arquetipo de friki baboso ha aprovechado su condición de “director” para incluir todos los desnudos gratuitos (y ojo porque aquí la palabra “gratuito” no está dicha a la ligera) posibles de la actriz, que se ha prestado gustosa a alimentar el mito de las Mujeres francesas (aunque en la película interprete a una inglesa).
En cuanto a Aitana Sánchez-Gijón y el otro que sale en la película (Paddy Considine), bueno, ella está de puta pena (y sale feísima toda huesuda y despeinada) en un papel absurdo como pocos y él, sencillamente copia a Gary Oldman como puede (supongo que el parecido físico no es casual, aunque los personajes son solamente amigos lo cierto es que parecen hermanos, o padre e hijo, lo que al principio y unido a la carencia de escenas que lo expliquen con el suficiente detenimiento, confunde un poco).
El resto del reparto, es realmente decente (menos mal), Luis Homar y compañía dan absolutamente el pego como cuadrilla de pueblerinos retrógrados, y el “Gordo Aceitoso” y el “Tartaja” (dos personajes de los que hablaré mas adelante) son probablemente los más efectivos y creíbles de la película (y mas feos que Pício los cabrones). ¿Qué falla entonces, para que el reparto principal (en teoría formado por artistas de más categoría) fracase estrepitosamente? Pues está claro: La dirección de actores que es absolutamente deplorable, en conjunción con unos diálogos que se acercan a lo visto en basuras como Trastorno. No es de extrañar pues que los personajes que menos salen sean los más creíbles por la sencilla razón de que tienen poco diálogo (y por tanto menos escenas estúpidas que resten credibilidad a sus perfiles). Acaba de joder la marrana el asunto del doblaje de la película. A ver, la película está hablada en español y algunos fragmentos en inglés (los protagonistas son ingleses SE SUPONE). Por lo que sé, Gary Oldman aprendió a pronunciar el castellano, según dicen de puta madre, pero el esfuerzo no valió para una mierda porque lo doblan con la misma voz que le ponen siempre. El doblaje de la película es HORRENDO. En concreto Aitana Sánchez-Gijón se dobla a sí misma con el puto culo, llegando a haber momentos en los que no coincide exactamente lo que dice con el movimiento de sus labios (y no es desfase en la grabación), o incluso ciertas exclamaciones (ah, oh, suspiros varios) quedan sin sonido. Luego está lo de los dos idiomas, que ya explicaré mas adelante para que lo entendáis mejor. Veamos primero el argumento de esta mierda. BOSQUE DE TRUÑOS La película ya comienza con una secuencia de créditos que recuerda sospechosamente a la de Los Renegados del Diablo. Nos encontramos en la España de finales de los setenta, dos coches, un todo terreno y un utilitario circulan por una carretera de montaña, cada pocos segundos se congela la imagen y aparecen algunos créditos sobre-impresionados, todo ello con una canción country setentera de fondo. En los coches van dos parejas inglesas, una más joven que la otra, que se dirigen a un pueblo de montaña. Paul (Gary Oldman) acaba de comprar la antigua casa de su abuela, que era española y de un pueblo de la zona, y ahora se dirige hacia allí con su ¿esposa? ¿novia? Isabel (Aitana Sánchez-Gijón) y unos amigos que también son pareja, Norman (Paddy Considine) y Lucy (Virginie Ledoyen). Antes de llegar a la casa, paran en una taberna junto a la carretera, donde se reúne la flor y nata de los aldeanos del lugar, una tropa de orangutanes borrachuzos capitaneados por Luis Homar.
Mientras Paul y Norman se echan unos vinillos al gaznate, Isabel se queda dentro del coche y Lucy sale a estirar las piernas. Como en la sierra por lo visto hace un calor sofocante, la moza ni corta ni perezosa se remoja el cuello y las tetas con el agua de una fuente, lo que unido al fino tejido de su ropa consigue un efecto de lo más sugerente (vamos que se le transparentan los pezones a lo “vídeo de Playboy”). Acto seguido le sale al paso un pueblerino gordo y aceitoso (al que a partir de ahora conoceremos como “Gordo Aceitoso”); que como es natural se queda hipnotizado por la delantera de la chica, abultada y carente de pelo como el pobre payaso no había visto en su puta vida. Ella, lejos de cubrirse los encantos o darse la vuelta, se queda allí parada luciendo pectorales y encima le saluda levantando la mano en plan “How rostro pálido, ¿tu gustar mis ubres?”, eso sí, sin decir ni mú porque SE SUPONE (ojo al dato que luego tendrá importancia) QUE NO HABLA ESPAÑOL. Toda la escena exuda absurdez por los cuatro costados, ya que no se sabe si es que la chavala va de provocadora o es que no se da cuenta de que se le ven las tetas, en todo caso la actitud inexpresiva y sosa de la actriz resulta de lo más ambigua.
El pobre memo sonríe como un ídem, y la chica lo deja allí al borde de la eyaculación, para entrar después en la taberna, en busca de Norman y Paul. Estos, entretanto, han tenido una primera toma de contacto con los palurdos, y deciden retomar el viaje sin dilación (sobre todo es Norman el que tiene prisa por llevarse de allí a su pizpireta parienta, al verla entrar en la taberna trasparencia en ristre). Total, que los cuatro protagonistas retoman el camino, haciendo caso omiso de la recomendación de un aldeano amistoso, que les insta a que dejen el utilitario aquí y que prosigan el viaje montados los cuatro en el todo-terreno, porque el camino es bastante malo. Por supuesto sudar de su consejo, les cuesta bastante caro: a mitad de camino el coche les deja tirados y finalmente tienen que llegar a la casa únicamente con el todo-terreno. La casa es enorme de la hostia, aunque por dentro sólo nos muestran dos habitaciones y el cuarto de baño, cuando la enfocan desde fuera parece más un hostal de montaña que una casa familiar. Poco importa porque el provecho que se le saca en la película es prácticamente nulo. El caso es que tras un par de lamentables y por suerte breves escenas de relleno totalmente inútiles en las que los protagonistas hacen y dicen GILIPOLLECES, y donde lo peor del guión empieza a aflorar; finalmente pasamos a la mañana siguiente, cuando Paul, Norman y sus escopetas salen a cazar bichejos por el bosque, acompañados por el perro de Paul, que por lo visto se llama “Lester cabrón” (así es como lo llama Paul para que venga: “¡Lester, cabrón!” ). Durante el paseíto se encuentran una cabaña cerrada a cal y canto en la que entran tan ricamente tras reventar la puerta de un patada, con la excusa de que “parece abandonada” (si tú lo dices...). En el interior, hay encerrada una niña llena de mierda, asustada y con las manos deformes, a la que al parecer alguien alimentaba como si fuera un perro. La niña según parece no sabe hablar o no puede. Los dos protagonistas deciden llevarse a la niña de allí y refugiarla en casa, para posteriormente “ir a la policía” no fiándose de los aldeanos, a los que suponen responsables (al menos a alguno de ellos) del encierro de la cría.
Mientras tanto tiene lugar la segunda escena de despelote gratuito del film. Tras mantener otra estúpida conversación de relleno, las dos chicas deciden bañarse desnudas en un lago que suponemos situado cerca de la casa. La cámara moviéndose entre los árboles mientras las dos Mujeres se quitan la ropa unos metros mas allá sugiere torpemente la presencia de un observador, pero la escena se queda en eso, en un despelote femenino visto a lo lejos porque en ningún momento ocurre nada que alarme a las dos chicas o intente aportar un mínimo de suspense al momento. Escena gratuita del copón que concluye cuando las chicas salen del agua y Virginie Ledoyen dice “no encuentro mis braguitas” , a lo que Aitana responde “¿Seguro que llevabas?” (Ja-Ja-Ja, ¿y qué coño pretenden con esto? ¿Había un mirón roba-bragas? ¿no lo había?¿Las bragas se las llevó el viento?...).
Total, que las dos se visten y se vuelven a casita, donde esperan el regreso de los dos pamplinos. Estos llegan cuando ya es noche cerrada, trayendo a la niña con ellos. Tras darse cuenta de las malformaciones que padece y de que no sabe hablar, le dan un cuenco lleno de leche y la meten en la bañera para quitarle la mugre que lleva. Una vez limpita deciden llevarla a la policía. Cogen el todo-terreno y se lanzan A TODA HOSTIA EN PLENA NOCHE por la carretera de montaña, teniendo, como era de esperar, un accidente. Concretamente se comen un árbol caído que se halla tendido en medio de la carretera. Aquí conviene hacer un inciso para explicar un detallito que antes he pasado por alto. En la escena de la taberna, los aldeanos advierten a Paul de que el camino principal está cortado por un árbol caído y que para subir a la casa tiene que ir por “el de atrás” . En esta escena, al bajar por el camino a toda leche se topan con un árbol caído precisamente. La duda que le queda al espectador es ¿han sido tan imbéciles como para bajar por el camino principal (que por cierto no conocen porque nunca lo han utilizado)? ¿O bien en esa región los árboles se caen como higos maduros por doquier? ¿habrá algún leñador psicópata por ahí rondando?. El caso es que los cuatro idiotas se ven obligados a volver a la casa a pie (el coche tiene el eje delantero roto) y quedarse allí hasta el día siguiente. Y es al día siguiente cuando empiezan los verdaderos problemas. La cuadrilla de palurdos liderada por Lluis Homar, llama a la puerta de la casa. Sale a abrirles Paul, que enseguida recela de ellos. Según le dice el jefe de los cazurros, “están buscando a una niña que se ha perdido” . Paul se ofrece a ayudarles a buscarla, y “que se esperen que ahora mismo sale” . Rápidamente le dice a Norman que en cuanto él se vaya con los memos, coja a la niña y baje pateándose el monte hasta el puesto de policía mas cercano, que según él, está “a menos de 2 horas” . Después sale de la casa todo sonrisas (y escopeta en mano) y se adentra con la cuadrilla de aldeanos en el bosque. Entonces tiene lugar la conversación mas imbécil e irritante de la cinta. Norman ignora olímpicamente lo que le ha dicho Paul y se repantiga en el sofá tras decirle a Lucy que PAUL LE HA DICHO QUE SE QUEDEN EN LA CASA HASTA QUE ÉL VUELVA (¿¿¿???). Ella discute con él sobre esto, y sobre la necesidad de acudir a la policía por el asunto de la niña. El caradura de Norman se niega a abandonar la casa, hasta que al final gruñendo y rezongando DECIDE IR A BUSCAR A PAUL (¿¿¿¿????). Coge la escopeta y sale de la casa, dejando a las dos mujeres solas con la niña.
Mientras tanto, Paul y la tropa de retrógrados se han dividido en dos grupos, siguiendo las ordenes de Lluis Homar. El Gordo Aceitoso y el Tartaja se van por un lado, mientras Luis Homar, Paul y otro bestiajo más del pueblo se van por otro. Es en este punto donde queda perfectamente definida la naturaleza de los personajes secundarios: pandilla de cromañones incestuosos (todos son hermanos) que se follan a sus primas y salen a cada cual más tarado (y esto incluye a la niña). Al cabo de pocos minutos se revela que los aldeanos saben de sobra quien se ha llevado a la niña de la cabaña donde estaba encerrada. Un paquete de tabaco que se le cayó a Paul es la pista delatora. La discusión que tiene lugar es de las pocas escenas con diálogos de calidad que tiene la película. Queda claro que la niña representa una verdad incómoda para los habitantes del pueblo, una prueba de su vida incestuosa, como el mismo Homar dice “una ofensa a Dios”. Paul replica que la niña no ha ofendido a nadie, que es inocente. El caso es que todo ello desemboca en una situación de tensión que se va acrecentando por momentos (sobre todo por las ansias de apretar el gatillo que tiene el compañero bestiajo de Luis Homar); y que finalmente acaba en el trágico dilema de toda la vida: Matar o morir (Deliverance, ni más ni menos) que a estas alturas el espectador estaba rezando al gran Manitú para que llegara de una puta vez.
Paralelamente a esto, lo otros dos palurdos (el Gordo Aceitoso y el Tartaja) se plantan en la casa donde están las dos chicas, y con la excusa de que están molidos de andar por el bosque, piden algo de beber. Isabel les ofrece un café y los muy gañanes se apoltronan primero en el sofá y luego el Gordo Aceitoso empieza a propasarse con Lucy (cuyos pezones aún están grabados a fuego en su mente simiesca). Al principio solo la obliga a bailar con él, y entonces Isabel se pone nerviosa (como es normal) y sin venir a cuento dice “la niña está arriba, cogedla y marchaos” , lo que resulta incoherente porque ELLA NO SABE QUE ESTÁN BUSCANDO A LA NIÑA (¿?). Esto desencadena en que el Gordo Aceitoso se acabe de poner en plan matón. “Ya cantó la gallinita” dice chulesco (¿?), entonces sale a relucir la navaja, y en un abrir y cerrar de ojos Virginie Ledoyen está en ropa interior e inclinada sobre la mesa con el gordo aceitoso detrás arrancándole las bragas (y Koldo Serra pidiendo kleenex para limpiarse las babas... Y otros fluidos). La escena es de lo más desagradable hasta ese punto (por mucho que carezca de sentido), y salvo por la laguna que representa la reacción de Isabel, y el hecho de que toda esta parte de la película es un cruel calco de Perros de Paja; es otro de los puntos que más o menos se salvan del film (y tampoco es para tirar petardos, simplemente es que no da risa ninguna, lo cual es un logro visto lo anterior).
Pero al mismísimo minuto siguiente toda esa crudeza mínimamente decente se va al carajo y queda sustituida por el descojone padre. Porque de pronto vemos a Norman (que se había ido a buscar a Paul ¿recordáis?) DEAMBULANDO CON CARA DE SUBNORMAL POR DELANTE DE LA PUERTA DE LA CASA (¡¡¡¡Y se supone que han pasado varias horas!!!!). El caso es que acaba percatándose del jaleo que tiene lugar dentro y entra escopeta en ristre. Al ver al puto gordo aceitoso violando a su novia lo deja tieso de un disparo. El tartaja escapa corriendo de allí, y entonces, tras otra estúpida deliberación, deciden por fin coger a al niña y salir de allí para buscar ayuda. Como está lloviendo a cántaros se ponen el impermeable, y es curioso ver cómo la niña lleva puesto uno DE SU TALLA (se ve que ya tenían previsto encontrarse algún niño perdido en su excursión al campo y llevaban ropa infantil en las maletas). Durante el descenso oyen un disparo en la lejanía. Se trata de Luis Homar que acaba de volarle la cabeza a Paul tras haber presenciado como él se cargaba al perro (al de Luis Homar no a Lester Cabrón, que a esas alturas está desaparecido) y al compañero bestiajo en una violenta pelea cuerpo a cuerpo. En realidad no le vemos matar a Paul, solo le apunta a la cabeza, y momentos después presenciamos como las dos chicas Norman y la niña escuchan el ruido del disparo, el resto queda a nuestra imaginación aunque, eso sí, a Gary Oldman no le vemos más el pelo.
El caso es que, sin saber cómo, al oír el disparo deducen que Paul ha muerto (¿¿??) y aprietan el paso montaña abajo. Acaban llegando a las inmediaciones de otro pueblo, donde una buena Mujer les ofrece guarecerse en su casa del monumental diluvio que está cayendo. Aquí tenemos otro momento chirriante y cargante del film. Cuando los protagonistas se hallan en presencia de la Mujer, LES OÍMOS HABLAR EN INGLÉS. La única que sabe español, (aparte del difunto Paul) y hace las veces de intérprete en esta escena es Isabel. Esto se supone que deja claro que tanto Lucy como Norman SÓLO HABLAN INGLÉS. Si esto es así ¿por qué en las escenas en las que solo aparecen ellos hablan en castellano? Es más, observando el movimiento de los labios de los actores queda claro que toda la película está hablada en español, salvo esta secuencia y alguna más de similares características (la de la taberna por ejemplo); así que, si viéramos la película en “versión original subtitulada” ¡les veríamos hablando en castellano todo el rato excepto en ciertas secuencias! ¿En que cojones estaría pensando el director cuando ideó esto? Bueno está claro: en las tetas de Virginie Ledoyen, que no entienden de idiomas...
Total, que Isabel y Lucy aceptan encantadas la hospitalidad de la buena Mujer y de su padre (Alex Angulo nada menos), que incluso les ofrece ropa seca y un par de habitaciones para que pasen la noche. Norman no se fía y se dedica a murmurar entre dientes (y en inglés) que tienen que largarse de allí cagando leches. Las dos Mujeres le dicen que relaje su culo de idiota inglés y que lo mejor es quedarse allí a dormir. Por supuesto esa noche, mientras duermen a cubierto del aguacero, no se sabe cómo Lluis Homar y el Tartaja se plantan en la masía de Alex Angulo (¿cómo cojones han sabido donde estaban? ¿?¿?¿?) y tiene lugar, gracias a Dios, la confrontación final. Tras finiquitar al Tartaja de un tiro en las costillas, Norman escudándose vergonzosamente tras la niña encañona a Lluis Homar, que a su vez hace lo propio con el inglés de mierda. Ambos están apuntándose y Homar le pide a Norman que le devuelva a la cría. Norman la suelta y la niña corre a abrazarse a las faldas de Lluís Homar, con evidente alegría. Por lo visto, la niña tenía miedo de los extranjeros que la sacaron de la mugrienta cabaña donde al parecer era feliz encerrada y rodeada de sus propios excrementos. Sea como sea, Norman sigue encabronado contra la cultura rural y aún apunta al aldeano con su arma. Lucy chilla bajo la lluvia “Norman basta, suelta el arma, noooooo...!!!” Y demás polleces habituales en este tipo de escenas. Entonces suena un trueno y todos se asustan pensando que Norman ha apretado el gatillo pero no es así (y los espectadores se acuerdan de Koldo Serra y gritan al unísono “¡¡¡que te acuestes gilipollas!!!). Aparece Alex Angulo diciéndole a Lluis Homar “me van a tener que acompañar a la guardia civil” (ya deduce que el malo de la película es él, cuando lo único que ha visto es precisamente a Norman CARGÁNDOSE AL TARTAJA, pero no, él ya lo sabe todo aunque nadie se lo haya explicado ¿?¿?¿?¿?); y colorín colorado, este truño se ha acabado.
A parte de lo mencionado, que ya de por sí es lamentable, no puedo omitir los ridículos intentos de introducir absurdas tramas secundarias que no importan a nadie y que jamás son desarrolladas; en la mayoría de conversaciones de relleno, que pueblan sobre todo la primera mitad del filme. Que si a Lucy y Norman les pasó no se qué con “el niño” (no se sabe si fue un aborto, un secuestro una abducción o qué, solo dicen de pasada “desde que os pasó lo del niño bla, bla, bla...” ) y tienen problemas de pareja; que si ahora Isabel y Lucy conversan de forma críptica sobre sus novios mientras se fuman un porro, que si Norman empieza a comportarse de forma rara como si se estuviera volviendo majara (¿¿¿???), que si el perro (Lester cabrón) desaparece, supuestamente porque lo matan los aldeanos aunque no se molestan en explicarlo... etc. La película entera está salpicada de chorradas así, como si Koldo Serra temiendo que la película saliera muy corta (recordemos que antes que esto solo había hecho cortometrajes, igual ya les tiene fobia), se hubiera esforzado en meter más y más paja que luego sobra por todas partes; lo cual es irónico, porque cuando es necesario explicar la trama y conectar las escenas de forma lógica lo hace de forma deficiente, chapucera y absurda (Lluis Homar llegando a la casa del pueblo vecino al final de la peli, los protagonistas asumiendo alegremente la muerte de Gary Oldman, etc. Todo ello lagunas enormes de guión, causadas por la holgazanería más vil). En serio, me cuesta creer que Gary Oldman, (el gran Gary Oldman) se prestara al proyecto Y DIJERA QUE LE GUSTABA EL GUIÓN, estando en plena posesión de sus facultades. Algo huele a podrido en Dinamarca...
Nota: * * * |
||||||||||||||||||||||||||
Para una óptima visualización del sitio web, se recomienda utilizar el navegador Internet Explorer y una resolución de pantalla de 1024x768 Píxeles. Contenido Original © 2005-2007 Cinecutre |
| NOTICIAS |
| ESPECIALES |
| DIRECTORES |
| ACTORES |
| FRASES |
| ESCENAS |
| CACAMAN´S BAKERY |
| LA NEVERA DE ZUUL |
| JUEGOS |
| PREMIOS |
| FORO |
| TRIBUNA DE OPINIÓN |
| SOBRE LA WEB |
AFILIADOS |