Rescate Explosivo en DVDGO
Double Team en DVDGO
RESCATE EXPLOSIVO 9-2-2006

Autor: Oso55, con la inestimable colaboración de Cacaman

A lo largo de su historia, el cine nos ha demostrado que para actuar en una película basta con ser famoso. Tener un rostro conocido, y un buen historial de éxitos y escándalos, ha permitido a multitud de celebridades hacer sus pinitos en el celuloide: Paris Hilton, Britney Spears, Cindy Crawford, Ángel Cristo, Nacho Duato, etc. Si no has participado en un largometraje, no eres nadie.

En el mundo del deporte hay varios ejemplos. Tenemos al robóticamente expresivo Vinnie Jones, ex-jugador de la liga inglesa de fútbol y habitual matón en las películas de Guy Ritchie (pronto le veremos interpretando al juggernaut en X-Men 3); al legendario Michael Jordan, quien se codeó con los Looney Toons (no confundir con los Luny Tunes) en Space Jam; Shaquille O´Neal, cuyas películas Steel y Kazaam son auténticos mitos de la caspa (por cierto, llegó a tener su propio videojuego); Estella Warren, nadadora que se puso a las órdenes de Tim Burton en El Planeta de los simios; David Meca, nadador patrio que formará parte de lo último de Brian Yuzna, o Fernando Alonso, quien no ha actuado en ninguna película, pero a este paso pronto lo hará (ya posee su propio cómic para PSP).

"Si Bajo Aguas Tranquilas tiene éxito, me trago la medalla y después me recorro el Pacífico a nado. Esto último iba a intentarlo de todas formas."

Pero centrémonos en la estrella que nos ocupa, el baloncestista Dennis Rodman. Ex-jugador de los antiguamente excelentes Chicago Bulls de la NBA, Rodman ha destacado con luz propia no sólo gracias a su buen juego, sino a sus múltiples escándalos y a su resistente pelo, el cual inexplicablemente sigue en su cabeza, tras haber probado todos los tintes creados por el hombre.

Su primera incursión cinematográfica no pudo ser peor, ya que fue al lado de Van Damme en la nefasta Double Team. Para su siguiente película, aceptó convertirse en el principal reclamo de la cinta, prescindiendo del apoyo de estrellas consagradas. Así nació Simon Sez (Rescate Explosivo para el mercado español), film pensado para el lucimiento (más bien "deslucimiento") de Dennis Rodman. Tras esto, cayó en una espiral de decadencia que culminó con su participación en el Gran Hermano Vip británico.

Rescate Explosivo es una comedia de acción digna de ir derechita al videoclub de la esquina, pero que, misteriosamente, estrenaron en salas comerciales. Rodman es semidesconocido en estos lares, donde la NBA la siguen cuatro chalados aquejados de insomnio, por lo que la cinta tuvo una tirada bajísima, llegando únicamente a 2 ó 3 cines. Insoportable y con menos gracia que un niño muerto, es una comedia tan pésima, que hace ascender a los altares a engendros como Negocios Sucios o Seguridad Nacional.

Las ganas de hacer el ridículo de este hombre no conocen límites. Cortes de pelo estrafalarios, Gran Hermano Vip, vestirse de novia en su propia boda...

Pero por lo que siempre debería ser recordada esta película, más que por la participación de Rodman, es por uno de sus intérpretes secundarios, Dane Cook (Mistery Men, Torque), hostiable bufón defecado del programa americano de TV Saturday Night Live, quien ha traspasado todos los límites de la vergüenza, consiguiendo eclipsar la ridícula actuación del afroamericano de dos metros.

Dane Cook quizás sea el peor secundario gracioso que jamás haya aparecido en una peli de acción. Viendo esta película, uno espera odiar con toda su alma a Dennis Rodman en su faceta de actor, pero finalmente te apiadas de él y hasta llega a caer muy simpático, por el inhumano sacrificio al que se ha sometido soportando a su irritante compañero, tortura que debería ser recompensada con la canonización inmediata.

El 4484 le acaba de denegar su solicitud de Anticípame Saldo de Movistar, pero la cara de gilipollas ya la tenía de antes. Es permanente.

Antes de continuar, os recomiendo que déis un paseo por Internet, visitando vuestras webs de humor favoritas y recordando algunos de vuestros vídeos humorísticos preferidos, para reíros un rato, porque si seguís avanzando en este análisis, vais a sentir auténtica vergüenza ajena y se os van a quitar las ganas de carcajear en un año entero. Os espera un viaje al lado más oscuro de la vergüenza, la indignación, y el ridículo.

SIMON DIZE "¡INDÍGNATE!"

Detengámonos en el título, Simon Sez. Estúpido juego de palabras que hace referencia al clásico y trilladísimo juego del "Simon Says" o "Simon dice". Hemos visto trillones de películas que hacen referencia a esta unión de sujeto y verbo, desde La Jungla de Cristal, hasta Demolition Man. Además, desde que Wesley Snipes dijo aquella soberbia frase de "Simon dice: Muere", dejó en un nivel tan alto a este juego de palabras, que ya nadie debería atreverse a utilizarlo en una película. Pero lo hicieron.

El largometraje comienza y vemos a una mosca cibérnetica surcar el cielo, lo que nos lleva a pensar que la acción se ambienta en el futuro o que nos hemos equivocado de cinta. Pero no, allí esta Rodman, vestido de amarillo hortera, para recordarnos que ésta es su película. El insecto lo controla una insoportable y amanerada montaña de grasa, mediante un joystick de PC de la marca Genius (o alguna similar), por lo que la credibilidad de la película se sitúa por debajo de la del programa de Laura (sí, ese de los peruanos contando sus miserias en TV). El gordo y su compañero, vestidos de monjes, están utilizando a Freddy (que así se llama la polémica mosca), para seguir los movimientos de un importante traficante de armas.

Goku nunca supo que una mosca-robot espiaba sus movimientos hasta que fue demasiado tarde.

Gracias a la conversación por radio mantenida con Rodman, nos enteramos que tanto el baloncestista como los dos monjes, trabajan para la Interpol. Los tres siguen la pista de Ashton (Kutcher no, menos mal), el villano de la cinta, quien se prepara para reunirse con un coronel francés.

Comienza una persecución entre un coche y varias motos pilotadas por esperpentos disfrazados con pelucas y colores chillones, rodean al vehículo y, simplemente porque les apetece, empiezan a lucirse ejecutando toda clase de piruetas ralentizadas. Salto por aquí, salto por allá, ahora un mortal...

En el coche viaja un coronel francés que intenta poner la cara más seria posible ante tamaña gilipollez. Parece que por dentro se esté descojonando, así que trata de remediarlo manteniendo una intensa mirada a lo largo de toda la escena. Tan intensa es esta mirada, que no parpadea y se aprecia que de un momento a otro, le van a saltar lagrimones de los ojos.

Duelo de miradas entre el coronel y su chófer. Quien antes parpadee, pierde.

El coche, que es una verdadera carraca aunque trate de no aparentarlo, es rayado y pintarrajeado por los moteros, quienes consiguen detenerlo. Al final de la calle, Ashton espera al Coronel. Ambos mantienen una sospechosa conversación, y el malo se las pira, dejando tirado y magullado al militar. Es entonces cuando Simon hace su aparición, vestido de amarillo chillón, con una moto ídem, y le rescata. Me vais a perdonar los afectados, pero de todos es sabido que quien conduce un vehículo amarillo, es gilipollas, ciego o daltónico (salvo si conduces un Ferrari o un Lamborghini, eso te convierte en Dios). Y me temo que Rodman no es ni ciego, ni daltónico...

Esta es la escena introductoria de Rescate Explosivo. Lo siguiente que viene a continuación es una simple trama, que se sigue con nulo interés, acerca de un secuestro y el robo de un potente arma.

Siempre ocurre lo mismo, cuanto más mala es una película, más guionistas se encargaron de escribirla. Simon Sez no es la excepción, ya que 4 personas redactaron el estúpido libreto que dio pie al film.

Los diálogos tratan de reflejar el estilo de las comedias de acción de los 90, donde los actores solían hablar de "culos" y de "no poder sentarse", sobre todo si la película estaba protagonizada por Eddie Murphy. Pero en esta ocasión han implementado mal estas expresiones, ya que los personajes las utilizan sin ninguna justificación, sólo para que algún descerebrado se ría pensando "Jojojo, ha dicho culo!". Por ejemplo, al comienzo de la película, mientras siguen los pasos de Ashton, el gordo del joystick dice “¿Os he contado que una vez me quitaron una hemorroide? No pude sentarme en una semana”. Tal cual, sin venir a cuento de nada. Y que el gordo se prepare, porque como algún día me lo encuentre, voy a coger una barra de hierro candante y entonces si que no va a poder sentarse para el resto de su vida.

La película echa tufazo a producción de Luc Besson, debido a que está ambientada en Francia, hay múltiples escenas de artes marciales, y cuenta con la presencia de Emma Sjoberg, a quien pudimos ver en la saga Taxi. Pero el realizador francés no está implicado en el crimen, aunque sigo odiándole por Taxi, Yamakasi y Wasabi.

SIMON DIZE "¡SOBREACTÚA!"

Vamos ahora con los personajes y las actuaciones. De todas las películas que he visto, ésta es sin duda la que posee mayor cantidad de caretos y sobreactuación por segundo. Ni juntando en una misma película a Jim Carrey, The Rock, Chistopher Lee, Jack Nicholson y Geoffrey Rush, se lograría un nivel similar de histrionismo. ¿Queréis un ejemplo?

¿Os creéis capaces de soportar un largometraje con tal cantidad de muecas? Calificar de irritantes u hostiables a determinados personajes como el gordo o Nick, es poco. El cabreo que provocan es tan extremo, que La Real Academia de la Lengua Española ya está tardando en aceptar nuevas palabras como "enhulkizante" o "fernandofernangomizante" (Darle las gracias a Cacaman por crear estos nuevos términos con los que enriquecer vuestro vocabulario).

Dennis Rodman es Simon, un agente de la Interpol que en sus ratos libres juega a la petanca con los ancianos del Inserso (no es coña). Se pasa todo el metraje en estado catatónico, con una cara de pasmosa indiferencia que acojona. Trata de compensar la inexpresividad de su gepeto con diversos movimientos de cabeza, sobre todo cuando intenta soportar al graciosillo compañero que le han endosado. Yo creo que simula reirse de las coñas de su comparsa por pena.

Tras jugar en los Chicago Bulls, Dennis Rodman, incapaz de servir para otra cosa, decidió convertirse en jugador profesional de petanca.

Nick Miranda, que así se llama Dane Cook en la película, es un secundario más insoportable que 2 horas seguidas de Hip Hop Tunning presentadas por la chica de AV2. Su dudosa capacidad humorística consiste en hacer sentir vergüenza ajena al espectador, realizando las más ridículas posturas desde que se inventó el juego del Twister. No para de moverse en toda la película, contoneando su cuerpo de todas las maneras imaginables, sufriendo hiperactividad crónica.

Debo destacar el careto que Simon pone cuando le conoce, ya que en este instante la indiferencia de Rodman se multiplica por infinito y nos traslada perfectamente la vergüenza contenida que está sintiendo (o que debería sentir) al actuar junto a semejante error de la naturaleza.

"Cuando acabemos el rodaje te voy a inflar a ostias"

Entre Rodman y Cook hay tanta química como en una carrera de filología, es decir, ninguna. Los dos actores no se compenetran en ningún momento, aunque sí se compensan, ya que uno aporta la indiferencia y el otro el patetismo. De alguna forma, parece que quisieron solventar la falta de expresividad de Rodman poniéndole al lado de Cook (Nick en la película), y a su vez hicieron lo mismo con Cook, le juntaron con Rodman para que no se notara su exceso de histrionismo. De todas formas, sigue siendo una pareja absolutamente incompatible.

El gracioso, a medida que avanza la trama, sufre una repentina evolución, pasando de ser un payaso inexperto con las armas, a convertirtse en un payaso que domina mejor que un marine el arte de disparar. Por supuesto, no deja de realizar sus estúpidas poses, saltando y revolcándose por el suelo, mientras ríe y dispara a los malosos.

2.000 años de búsqueda y el rodaje de Rescate Explosivo fueron lo necesario para hallar al eslabón perdido.

El inmenso gordo y su compañero, son 2 hackers que se disfrazan de monjes con la intención de pasar desapercibidos, aunque todos sabemos que tratan de hacer gracia sin conseguirlo. ¿Qué tiene de gracioso disfrazarse de monje?

La bola de sebo, mediante sus múltiples gracias sin venir a cuento y su voz de maricona que te taladra el cerebro, pone todo su empeño en convertirse en el ser más odiado de toda la Creación, y doy fe de que casi lo consigue. Pero en esta web, cuanto más cutre es algo, más nos gusta, y por tanto, la aversión sentida por mí hacia este individuo, termina convirtiéndose en simpatía. Se podría decir que siento odio-aprecio por este insoportable-entrañable obeso.

Hace tiempo que las nuevas generaciones perdieron el respeto al terrorífico juego del Atmosfear, así que en la edición de este año, han decidido sustituir al clásico viejo decrépito, por este nuevo gordo, que acojona lo suyo.

Ashton, traficante de armas, es el responsable de todo el jaleo que en que se hayan inmersos Simon y Nick. Un villano sin escrúpulos con cejas zapateriles y una manera exagerídisima de expresarse que lo delata como fanático de las noches de juerga en Chueca. Vamos, que pierde más aceite que el anuncio de La Masía.

Ashton, contra todo pronóstico, logra superar en histrionismo a Dane Cook, pero es más soportable.

Fue criado en un orfanato, supongo que de ahí viene su gusto por la maldad. Esta película, junto con Alone In The Dark de Uwe Boll, te enseña a desconfiar de todo aquel que haya sido educado en una de estas malévolas instituciones.

Uno de los muchos efectos secundarios de ver 2 horas seguidas de FBI: Frkkis Buscan Incordiar

Emma Sjoberg, modelo intrusista (al igual que Rodman) en la profesión de actriz, es, básicamente, el pibón de la película. Un personaje tan desdibujado que ni siquiera posee nombre, sólo aporta su cuerpo. Incluso en los créditos figura únicamente como The Dancer. Es una ex-novia de Simon, que no ha logrado superar su antigua relación con Rodman, lo que la lleva a practicar toda clase de artes marciales contra su viejo amante, cada vez que ambos se reencuentran.

Rodman y Sjoberg protagonizan espectaculares peleas con arneses y tecnotralla de fondo, siguiendo el estilo de la peli Transporter, pero con muchísima menos producción. Mientras se dan de hostias rompiendo todo el mobiliario, los guionistas introducen estúpidos diálogos de humor en los cuales discuten acerca de su pasada relación.

Las motivaciones de este personaje son difíciles de entender, ya que repentinamente pasa de estar del lado de los malos, a ponerse a favor de los buenos, tras echar un polvo con Simon, lo que me lleva a pensar que el ex-jugador de los Chicago Bulls está muy bien dotado. Puedo deducir que lo que en realidad le motiva a ella es el buen chorizo de cantimpalo.

"No me mire así, a mí sólo me pagan por limpiar"

La chica secuestrada que da origen al título (Natalia Cigliuti) es la vástaga de un importante senador, a quien los secuestradores chantajean para intercambiarla por un importante CD que contiene datos relevantes del departamento de defensa.

Lo curioso del personaje de la chica, es que desconoce que la han secuestrado, y por tanto, no quiere ser rescatada, ya que los malvados la retienen con todo tipo de lujos (excursiones a la playa, catas de vinos), haciéndola creer que está pasando unas idílicas vacaciones con su novio. Ni Bowser se lo hace pasar tan bien a la princesa Peach. Ojalá todos los secuestros fueran tan divertidos.

Creo que yo también la secuestraría...

A Natalia Cigliuti pudimos verla en Salvados por la Campana. Tras la mítica teleserie, éste fue el destino que le aguardó. Al menos no acabó haciendo la guarra como su compañera Elizabeth Berkeley... ¿Y Zack Morris? ¿Dónde está cuando se le necesita?

A destacar el aspecto del padre, que parece un penoso clon de...

Tras la negativa de Robert Redford de rodar una secuela de Spy Game, decidieron buscar un actor que se le pareciera.

SIMON DIZE "¡DIRIGE! ¡AUNQUE NO SEPAS! "

Kevin Elders, el director, se estrenó en la profesión tras haber guionizado la trilogía Águila de acero, una saga de películas baratas que se aprovecharon ruin y descaradamente del éxito de Top Gun. Rescate Explosivo, entró en el bottom100 de la IMDB y actualmente ocupa nada más y nada menos que el puesto 29 de la lista, un verdadero logro para ser su primera película. Suponemos que en este hecho radica el motivo de que desde entonces, no se haya prodigado mucho en la profesión, habiendo rodado únicamente un telefilme en el 2001.

Para Elders, las persecuciones de coches suponen tener que pegar la cámara en el rostro de los actores, acercando y alejando el objetivo alocadamente, en un intento de aportar, de la peor manera posible, tensión a las escenas. Tanto aproxima el objetivo a las getos de los intérpretes, que casi les vemos las espinillas a Cook y los demás.

La tecnotrallera banda sonora no es que ayude mucho (más bien todo lo contrario) en estas escenas, donde los coches van claramente a 20 por hora, aunque el director trate de disimularlo con toda clase de extraños planos.

Las escenas de acción son tan irreales como delirantes. En todo momento somos conscientes de los múltiples artificios, como los arneses que arrastran a los personajes, quienes, durante los tiroteos, cambian misteriosamente de posición en cada nuevo plano.

Por no hablar de algunos secundarios, muchos de los cuales parecen ser unos inexpertos que no han cogido un arma en su vida, ni siquiera una escopeta de aire comprimido en la feria de algún pueblo. Estos secundarios realizan toda clase de cagadas y movimientos incomprensibles. Tenemos sicarios que resbalan sobre agua inexistente (o que todavía no ha llegado al suelo), otros que, teniendo una posición ventajosa, en lugar de disparar a Simon huyen como corderitos del lobo, e incluso algunos que lanzan granadas muy cerca de sus propios pies.

"¡Fistro pecadooooooorl jaaaaaaarl!" Por cierto, ¿por qué se resbala? El agua aún no ha caído...

Uno de los momentos más incomprensible del tiroteo final, lo protagoniza uno de los sicarios de Ashton. Resulta que descubre a Simon en una ventana y decide vaciar el cargador contra ella, aunque Simon ya se haya ido. Seguramente tenga algún trauma infantil con las ventanas, debió caerse por una o algo parecido, y ahora se lo hace pagar. Yo con 4 años me caí por el balcón de mi casa y me abrí la cabeza, y no siento odio hacia las cristaleras. Ya me empiezo a ir por las ramas, así que volvamos al tema. Una vez acaban los disparos, sale corriendo, en lugar de esperar a que Simon cruce la ventana para freirle a tiros. En resumen, que con la estúpida acción, deja vía libre a nuestro héroe.

Todas las personas que aparecen en el film, hasta la inmensa bola de sebo, son grandes conocedores de las artes marciales, capaces de efectuar saltos de 3 o 4 metros, gracias a los poco disimulados arneses que les sujetan, los cuales les confieren una extrema falsedad de movimientos. En algunos saltos, Simon parece que flote en el aire.

La banda sonora termina de estropearlo todo, tecnotralla por un tubo, con una triste y machacona melodía principal compuesta de 4 notas cutres, que se repiten una y otra vez cada vez que Simon se marca una chulería. La música sufre cambios constantes, haciendo todo lo posible por acompañar a la inestable narración, de forma que lo mismo se pone en plan tensa para ambientar una escena de acción, como en sólo 2 segundos varía para convertirse en la música de una comedia, y acto seguido se pone otra vez seria, etc. Es un problema derivado de intercalar tantos y tan innecesarios chistes a lo largo de toda la película.

SIMON DICE "HAZ EL PAYASO"

Voy a relataros los momentos más destacados del exasperante Dane Cook, acompañándolos de secuencias de vídeo, gracias a la revolución YouTube.

Love is in the air...

- Simon y Nick dialogan sobre su pasado. A lo largo de la conversación, el gracioso se delata como un mentiroso, ya que describe a una antigua jefa de Sanders como un hombre. El gracioso trata de justificarse ante la mentira diciendo "Ah, ¿es que no sabías lo de su operación? Se cambió de sexo. Era insoportable lo de su cambio de hormonas, era como trabajar con Chiwaka". Tras acabar esta frase, el bufón comienza a simular patéticos rugidos.

Ahora entendemos cómo consiguió Dane Cook un papel en la película.

-Simon y el bufón han sido sorprendidos por una mujer experta en artes marciales, quien les intenta dar una paliza para robarles un maletín. El gracioso coge su pistola, apunta a la chica (que no es otra que Emma Sjoberg) y le dice que no va a salir de aquí con vida. Acto seguido, intenta intimidar a la chica con... ¿el baile del gallimimus?

Me apuesto un testículo a que Dane Cook se hizo famoso haciendo esto en el Saturday Night Live, si no, no me explico por qué lo incluyeron en la película...

Así comienza una secuencia insufrible de unos 20 segundos que se hacen eternos, tiempo en el que la vergüenza y la indignación se apoderan de ti. No recomiendo ver la secuencia más de dos veces.

-Simon se dispone a abrir un importante maletín que tenía el gracioso en su poder. Mientras, el gracioso, que estaba dormido, empieza a follarse el sofá, moviendo el culo, a la vez que saca la lengua y gime como un perro. Simon le despierta de su sueño húmedo y el recién levantado contesta: "Estaba teniendo un sueño con Drew Barrymore, ¿por qué me despiertas? Estabamos jugando al Monopoly...”. ¿Drew Barrymore? ¿Monopoly? ¿A qué clase de Monopoly estaban jugandos estos tipos? Soy incapaz de pillar el chiste...

Las mujeres pasan de Dane Cook, y éste opta por cepillarse los sofás.

- El gracioso está indignado porque Simon le ha birlado un importante CD que tenía que intercambiar por la chica secuestrada. El protagonista le manda estarse quitero, y Nick, cabreado, dice lo siguiente “¿Quién crees que soy? ¿Tu perro?" y se pone a ladrar compulsivamente por la escalera. Como podéis comprobar, el humor de este actor se basa en imitar patéticamente a todo tipo de seres y animales: Chewbaccas, gallimimus, perros, etc.

-Simon se introduce en una Iglesia, y su insoportable compañero le sigue. Entra en la capilla (que es la guarida del protagonista) y se pone a rezar a Dios para que Simon le devuelva el CD. “Dios, si recupero ese CD, me portaré bien, se acabará todo lo malo, te lo juro por Dios, ¡por ti! ¡Te lo juro por ti!” Tras este penoso chiste, los 2 hackers (el gordo y el negro), que están escondidos en algún lugar de la Iglesia, cogen un micrófono y le hacen creer a Nick que está hablando con Dios. El gracioso se asusta y comienza el siguiente diálogo:

“Dios te pide que vayas al confesionario” y el gracioso contesta “¿Por qué, Dios? No he hecho nada malo...”. El hacker gordo, emocionado por la broma le pide a Nick que salte. “Pero antes de que vayas al confesionario, Dios quiere que... ¡saltes!”. Comienza a sonar música punchancha y el gracioso extrañado dice “¿¿Por qué??” y el hacker le replica “¿¿¿Estás poniendo en duda a Dios???”. El gracioso se pone a bailar, deleitándonos otra vez con sus estúpidos movimientos, saltando y agitando los brazos como un oligofrénico.

En la otra habitacón, los hackers bailan al ritmo de la tecnotralla mientras el gracioso obedece todas las órdenes que le dictan. Finalmente, acaba gritando "¡Uh, uh!" y andando a gatas hasta meterse en el confesionario.

Completamente humillado (como bien merece este ser), el gracioso consigue llegar a la base secreta, oculta en los bajos de la Iglesia. Allí le esperan los dos hackers disfrazados de monjes. Extrañado, Nick pregunta quiénes son y éstos le contestan "Somos monjes. ¡¡Los monjes de la muerte!!” y le acribillan con balas de fogueo mientras el gracioso chilla como una loca.

-Una vez rescatada la chica, Nick y los 2 hackers deben impedir que se escape (recordemos que ella piensa que nunca fue secuestrada), para que no vuelva a se raptada. Pero como el gracioso es rematadamente gilipollas, se pone a jugar al póquer con los hackers, dejando a la chica en el baño. Jugaron la partida de póquer más estúpida de la historia (esto ya es una suposición mía). Pasadas dos horas, se dan cuenta de que la chica todavía no ha salido del aseo, así que el gracioso trata de averiguar qué ocurre.

Todos sabemos que las chicas se pueden meter en un baño y no salir en una semana, pero la situación es sospechoa. Es imposible no pensar en la típica ventana abierta con las cortinas movidas por el viento. Y efectivamente, entran al baño y se encuentran con semejante estampa. ¿A quién se le ocurre dejar a la chica en el interior de un baño que tiene una ventana que da a la calle? El gracioso decide saltar por el ventanal para atrapar a la chica, pero cae dentro de un cubo de basura, el cual empieza a rodar por la calle con Nick dentro chillando.

Dane Cook por fin ha descubierto su sitio: El cubo de la basura.

-Poco antes de que finalice la cinta, vemos a Simon con su casco y su traje de motero amarillo hortera. Se quita el casco y, sorpresa, resulta que no es Simon, sino Nick, quien se ha disfrazado del protagonista, copiando hasta los tatuajes y piercings. Una cosa es ser fan de Dennis Rodman, y otra muy distinta, querer ser igual de hortera y ridículo.

El verdadero Simon, demostrando ser más listo de lo que parece, entra en escena con la chica rubia, le birla la moto a Nick, y le deja abandonado, no sin antes decirle que ya no le va a asignar más misiones y que le follen. Le falta hacerle un corte de mangas. Tras haber caído en un cubo de basura, y ser humillado por un zampabollos disfrazado de monje, Nick obtiene el final que merecía: Ser abandonado como un perro. Como el perro que imitó en aquella escena de la escalera.

Simon Sez 2: Rodman is missing

SIMON DICE "INDÍGNATE POR SEGUNDA VEZ"

Comentaré otras escenas vergonzosas, también acompañadas de algunos vídeos.

-Simon conoce por casualidad a Nick, quien quiere que le acompañe a la playa, donde ha quedado con unos tipos, y no precisamente para celebrar una rave o un botellón. Nuestro héroe de dos metros acepta ir a la sospechosa reunión a cambio de nada, supongo que a pesar del odio que Nick despierta en la platea, debe tener un alto nivel de feromonas que excitan al afroamericano, no encuentro otra explicación para acompañar en sus quehaceres a semejante imbécil. Sin saberlo, Simon está a punto de meterse en un tremendo jaleo.

En la playa les esperan dos matones bigotudos, tan horterísimamente vestidos, que parecen haberle vaciado el armario a Elton John.

Una vez llegan a la playa, aquello se asemeja al Gay Parade. El objetivo de la reunión es efectuar el intercambio de un maletín por una chica. Nick se alarma porque no ve a la chica y hace un movimiento extraño que pone en alerta a los 2 sicarios, quienes no dudan en desenfundar sus pistolas y apuntar con ellas a la pareja protagonista.

Ambos matones parecen no haber cogido una pistola en su puta vida, sosteniendo las armas de manera muy poco creíble; incluso uno de ellos, mientras apunta, pone su otra mano en el costado (como los actores porno cuando les van a practicar una felación). Simon toca las pistolas sin preocuparse por su vida, y los malos ni siquiera impiden que las manosee. Finalmente, reciben la paliza merecida. No se puede salir a la calle con esos trajes sin recibir un par de hostias.

"¿Estáis de coña? Las pistolas son de fogueo..."

-En medio de una persecución, un autobús que viene de frente está a punto de arrollar a Nick y a Simon. Para escapar del problema, Simon pulsa un botón de su coche y descubrimos que el vehículo cuenta con gadgets a lo 007, de forma que se posiciona a 2 ruedas, supongo que mediante un complicado e improbable sistema de contrapesos, y un poquito de ayuda del ordenador. Lo que viene a continuacón es físicamente imposible, ya que Simon es capaz de controlar la dirección del vehículo, movíendolo a izquierda y derecha, aún con una única rueda en el asfalto.

Dirección asistida en las dos ruedas laterales.

Pasados varios minutos de persecución, en los cuales el coche se ha puesto a dos ruedas 3 ó 4 veces y la chapa se ha hecho mierda a causa de los golpes y disparos, el vehículo de Simon mete un salto y Nick se da un golpe con el techo. Rodman le insta a que se ponga el cinturón y vemos al gracioso con cara de sufrimiento extremo tirando del cinto y gritando: “¡¡¡No puedo, está atascado!!!”. Esto hubiera tenido sentido al comienzo de la persecución, pero tras 5 minutos de golpes y disparos, preocuparse por el uso de un cinturón no viene a cuento. Es bueno comprobar que Simon, aún habiendo infringido mil leyes de tráfico, es una persona comprometida con el uso del cinturón de seguridad. Una escena muy educativa.

Para rematar la secuencia, Simon decide saltar con el vehículo por un barranco que da a la playa. Mientras cae, el techo del coche se desprende y aparece un paracaídas de mierda, capaz de amortiguar la caída y sostener casi una tonelada de chatarra en el aire. El paracáidas debe de estar hecho con Mithril. Durante la caída, vemos como el conductor y el copiloto están situados sobre una pantalla para simular su periplo aéreo, que termina tranquilamente en la playa, sin caer en el agua ni encima de una casa. Simon lo tenía todo controlado.

Chitty Chitty Bang Bang 2: Mortal Parachutting

-Ashton y el coronel francés de la mirada intensa, vuelven a reunirse para negociar la compra de un potente arma. La reunión acaba con los fantoches de Ashton metiendo tiros y tirando bombas. Aquello se convierte en un caos por el que empiezan a desfilar toda clase de esperpénticos personajes, como si se tratara de una comedia de los Zucker. Payasos (sí, de los de la cara pintada) tirando granadas, furgonetas que se abren con jevis armados con metralletas... Sólo faltan los punkis tirando piedras y algún latin king a navajazos.

Uno de los payasos casi se lanza una granada a sí mismo (la deja caer muy cerca suyo) y la explosión es un simple fogonazo de mierda, pero el plano cambia y vemos un coche huyendo de unas enormes llamas. Ya sabemos lo engañosas que son las tracas valencianas, parecen simples petardos pero luego meten unos pepinazos de cagarse.

Caos en Malasaña

-Simon, ejerciendo de acosador, persigue a la chica rubia hasta su apartamento. Los dos inician una pelea, en la que nuestro héroe le va arrancando la ropa poco a poco a la chica, hasta que ambos, después de haber jodido todo el mobiliario de la habitácion, se quedan en paños menores sobre una cama. La pelea continúa en el catre. Al rato se detienen y la chica confiesa que le gustaría hacer un poco de ejercicio. Efectivamente, como todos esperábais, ambos acaban follando como conejos.

La chica aprieta un botón junto a su cama, se apagan las luces y la habitación sufre una transformación, convritiéndose en la sala Pont Aeri. Comienza a sonar el punchapuncha de los cojones y los flashes y luces de colores inundan la habitación, sólo faltan los gorreros empastillados de turno, en una escena de sexo que parece arrebatada a Uwe Boll.

-Los moteros malos localizan la base de Simon en los bajos de la Iglesia. A medida que tratan de encontrar un importante CD, demuestran su nula inteligencia, ya que se dedican a reventar todo a tiros y bombazos. De esa forma sólo van a lograr destruir el disco, aunque afotunadamente, ni lo destruyen, ni lo encuentran.

Los 2 hackers y Nick, ante la invasión, se esconden en un pasillo oculto de la base y terminan atrapados en una trampa de...

¡Arenas movedizas! ¿Qué coño pinta un foso de arenas movedizas en la base?

-El gordo está negociando la compra de unas ovejas a un pastor, a quien ofrece, 40 monedas de oro por todo el rebaño. ¿Monedas de oro? ¿Dónde coño se creen que están, en la Edad Media?

La compra de las ovejas forma parte de un absurdo plan consistente en bloquearle el paso al malo, y después, supongo, cocinarlas a todas para que el gordo se dé un festín. Menudo plan, ¿cómo sabían que el malo iba a pasar por allí? Y lo que es mejor, una vez bloqueen el paso, ¿qué piensan hacer luego? Pues liarse a tiros, así de simple. Es lo que tienen los planes sencillos, que siempre funcionan.

Todo acaba en una multitudinaria pelea en la que gordo se convierte en la Salchicha Peleona Segunda Parte y se cepilla, con sus golpes de Kung Fu, a 50 sicarios. Que el gordo se transforme de repente en un experto en artes marciales, no es más que un barato recurso argumental, porque de no saber Kung Fu, habrían acabado todos muertos.

El discípulo de la mítica Salchicha Peleona, es capaz de levantarse del suelo con un salto.

Acabada la pelea, de la que el gordo sale como claro triunfador, llega Simon y le echa una regañina, por haberse enfrentado a tantos sicarios él solo. Entre lloros y lamentos, el gordo contesta “Lo sé, sólo quería ayudar, siempre me estás diciendo que debo hacer más ejercicio”. Pues como haga más ejercicio revienta.

-El malo consigue cruzar el bloqueo del camino y su coche se introduce en un túnel. Es entonces cuando Simon se sube a su moto, se mete en el túnel, y conduce haciendo un looping por el techo y las paredes. Mientras efectúa el looping mandando a tomar por culo las leyes de la física, la moto se digitaliza, sobreponiéndose en la imagen y cantando La Traviata en el proceso. Un sicario motorizado explota por combustión espontánea y Simon huye por la salida saltando con la moto. ¿Cómo coño lo hace, si no había ninguna rampa? A lo mejor quieren hacernos creer que ha sido por el impulso de la explosión...

Las leyes de la física no tienen secretos para Simon.

-Y ahora vamos con el desenlace, que como no podía ser de otra manera, está a la altura de todo este despropósito.

El malo se halla en su guarida, listo para lanzar un disparo con su rayo láser gigante y cargarse la Torre Eiffel. Rodman debe impedirlo, así que se cuela por el techo de la bóveda gracias a sus arneses invisibles, que le hacen flotar en al aire cada vez que salta. El malo está ansioso por disparar, aunque todos sus sicarios hayan muerto y tenga a Simon el Inmortal dentro de su base, como si destruir la Torre Eiffel supusiera el fin de sus problemas. Además, una vez que destruya el monumento, ¿dónde piensa esconder el láser gigante y cómo va a huir del ejército y la policía? Estos villanos son tan inteligentes... Me pregunto cómo, siendo siempre tan tontos, consiguen llegar a la escena final de la película, poniendo en jaque al mundo, cuando deberían haber muerto al comienzo del film.

"¡¡Gggññññññ!!"

El malo vacía un cargador entero sobre Simon, y no se sabe cómo narices el afroamericano logra esquivar todas las balas cual Neo. Se inicia un combate de espadas que finaliza con el malo electrocutándose sobre un aparato electrónico, de la misma forma que Bison moría (para después resucitar) en la película de Street Fighter. Lo impresionante llega ahora. Mientras recibe una descarga de miles de voltios, en lugar de convertirse en un trozo de bacon frito, el malo comienza a convulsionarse (de forma histriónica, por supuesto) y a reir maliciosamente. Es en esta situación, cuando estira su dedo y se pone a lanzar rayos, como si fuera el Emperador Palpatine, a la vez que se descojona.

"Dodonpa!"

Simon consigue huir de tan ridícula situación. El edificio va a explotar, el director cambia de plano, y vemos como revienta una maqueta. Simon se levanta a cámara lenta (con la melodía cutre sonando) sobre un fondo con 4 llamas hechas por ordenador y aparecen todos sus colegas reunidos sonriendo y diciendo "Nuestro Simon". Los novios se casan, y se acaba la película. No exagero cuando digo que estuve a punto de estampar el teclado contra el monitor del PC.

SIMON DIZE "CALLA"

En una comedia de acción de tan baja calidad, no pueden faltar frases y diálogos de dudosa calidad. Os pongo unos cuantos (bastantes) ejemplos:

-Simon está discutiendo con los dos hackers y pregunta “¿Por qué os he contratado?” y dice el hacker negro: “Pues nos has contratado, porque molamos mucho” y el gordo añade “Somos la leche. Y sabemos bailar”. Tras estas sabias palabras, que sin duda anticipan un momento irritante, empieza a sonar de la nada una música rap y ambos hackers se ponen a bailar y a rapear. Seguro que Rodman colaboró en el guión... El negro empieza a hacer el baile del robot, y como va disfrazado de monje dice "Somos monjes robot, tío" y mientras, el gordo grita como una loca y pone varios caretos.

Tras el fracaso de su último disco, Los Monjes de Silos han dado un giro radical a su carrera.

-Al comienzo de la cinta, Ashton se carga a Freddy, la mosca-robot. El gordo se indigna y dice “¿¿¿Quééé??? ¿Qué clase de hombre mata a la mosca de otro?”

-Los hackers están hablando con Simon: "Simon, ¿por qué la policía europea se llama INTERPOL? ¿No debería llamarse EUROPOL?”

-Es de noche y Simon pregunta "Este informe es de hace 2 años, ¿qué hace el coronel ahora?" Y el hacker negro responde "¿Ahora mismo? Puede que disponiéndose a acostarse”, y el gordo “Bebiéndose un vaso de leche”, el negro “Llevará el pijama puesto”, (alargan esta estupidez peligrosamente hasta el final) “Habrá rezado sus oraciones”, “Seguro que le espera alguna chica”, etc. Menudo coñazo.

Lo que no mata engorda. Y lo que engorda, mata. Sigue comiendo, por favor.

-La chica secuestrada se está dando el palo con su novio y el padre aparece y les asusta. La chica dice “¡Ay, qué susto, señor Gabrieli!” y el tal Gabrieli responde “Tranquila, yo también me asusto de mí mismo”.

-Nick ha amordazado con una patata a la chica rescatada. Simon dice “¿Por qué la has amordazado con una patata?” y el gracioso contesta “Lo intenté con uvas, pero se las comía”.

-"Estoy tan contento, esto me recuerda a las mañana de Navidad en el orfanato, voy a llorar" dice el malo emocionado bajo la lluvia, antes de liarse a tiros con el coronel francés de la mirada intensa.

-En la escena final, el malo dice “Llegas justo a tiempo para ver mi juguete. Yo lo llamo, la súper arma de la muerte. ¿Gracioso, verdad?”

Aunque pone todo su empeño, nunca va a lograr que sus muecas se vean al otro lado de la línea telefónica.

-Ashton quiere derribar la torre Eiffel con el láser. Simon le pregunta por qué, y el malo contesta “Porque es grande y deliciosa, y estoy un poco harto de verla. Cuando vean mi enorme juguete, la gente pagará enormes cantidades para que destruya cosas.”

-La chica secuestrada y su novio se acaban de casar, se han subido al coche y el gordo les desea lo siguiente “Que tu primer hijo sea un varón muy masculino. Y si es una hija, que sea muy femenina." Debe ser algún tipo de indirecta lanzada a sí mismo, ya que el gordo, con esa voz, no es que sea muy masculino. En ese instante, surgen cuatro extras gritando "vivan los novios", y se ponen a tirarles arroz mientras están en el descapotable, llenándoles el coche de granos de almidón. Hay que tener mala ostia, con lo jodido que es de limpiar. Y todo por un problema de documentación. ¿Desde cuándo los europeos tiramos arroz al coche de los novios? Quizás sea una constumbre francesa, o simplemente ganas de joder por parte de los invitados.

-Una triste melodía suena porque los malos han destruido la base de los hackers. El gordo, muy apenado, se pregunta si habrá forma de reparar todo. Es entonces cuando el negro encuentra intacto el CD que buscaban los malos, y el gordo, alegre, decide imitar a Buda "¡Imitaré a Buda!" y pone los brazos sobre su rechoncha cabeza mientras berrea.

No sé vosotros, pero yo encuentro deliciosamente divertidas las escenas de humor que no tienen ni puta gracia. La vergüenza ajena que provocan, me hace reir. Menos mal que el gordo no decidió imitar a Mahoma, ya que podrían haber incendiado el plató.

-Hay más diálogos sobre pizzas y otro en que el gordo asegura haber trabajado como bailarina de striptease, pero me he cansado de escribir. Así que os invito a que veáis esta mierda.

Simon dice "Despídete"

Tras el Gran Hermano Vip británico, éste es el destino que le aguarda a Dennis Rodman: Vender souvenirs y cds piratas a los turistas de la costa valenciana.

Llegados a este punto, en el que el interminable artículo llega a su inevitable final, hay que plantearse la siguiente pregunta: "¿Por qué cojones la película se llama Simon Sez?" Nadie, repito, nadie, ni siquiera el propio Rodman, hace referencia a este juego de palabras en toda la película.

Concluyendo, se trata de una comedia de acción empeñada en hacer reir a la platea, fracasando miserablemente. Más que una comedia, es una mezcla atroz de humor con acción, que por momentos parece una puta parodia en la que los personajes no se toman nada en serio.

Un regalito final. En las notas de producción del DVD de la película, figura el siguiente texto, que sirve de anticipo para la gran mierda que estás a punto de ver: “¿A dónde se han ido todos los héroes? James Bond ya está cobrando su pensión del seguro social, el Llanero Solitario y su caballo están allá fuera pastando y Superman hace mucho que está castigado. Conoce a Simon: cuando él habla, la gente escucha”.

Y recordad, amigos. Imitemos a Buda:

"Iiiiihhhhhh!!!!"

Nota: * * *

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