4 Mujeres y un destino DVDGO
Rápida y Mortal en DVDGO
BANDIDAS 3-12-2006

Autor: The Watchful Eye

AVISO: No veáis esta mierda.

Los espectadores somos subnormales del culo, al menos en España. Bueno, y en los EUA también, eso explica muchas cosas, como por ejemplo que tengamos una tropa de deficientes mentales en la cumbre del poder. Ya se sabe, en el país de los ciegos...

Todo esto viene a cuento de la extrema indignación que me invadió cuando, en un ataque de demencia senil extrema, y acompañado de un amigo aquejado de la misma dolencia, fui al cine de mi barrio y me tragué TRES películas (dieciocho euracos). Pero no tres películas normales y decentes, eso es para los moñas. Tres putas mierdas de padre y muy señor mío: Poseidón, Aullidos y Bandidas, con dos cojones.

Como decía salí indignado (y con el culo cuadrado), del cine, pero no por haber visto una película de un barco que zozobra y donde supuestamente hay muertos y sangre a tutiplén pero que después se queda en un pufo de hora y media; ni tampoco me indigné por ver una película donde un grupo de super-mega-subnormales se ve “amenazado” por una jauría de chuchos pulgosos y famélicos; no. Lo que me jodió de manera inhumana fue observar con estupor como la sala se llenaba hasta el palo de la bandera para ver Bandidas, como si aquello fuera STAR WARS o algo así. Sobre todo cuando comprobé tras apenas 15 minutos de metraje el tremendo pastel de lefa condensada que es en realidad esta película.

O sea, ¿me estáis diciendo que lo que triunfa aquí es la pura mierda? ¿Que películas tan maravillosas y entrañables como Renegados del Diablo y Slither aguantan tres semanas en cartelera y gracias, y quedan relegadas a las salas más pequeñas de los multicines, mientras bazofias como ésta se llevan recaudaciones de aúpa? La verdad, es para asustarse. Os cuento...

ANDELE, VIVA MEJICO CABRONES!

Bandidas cuenta la historia de Sara (Salma Hayek), una mexicana pija y forrada de pasta hasta que decide hacerse forajida y María (La Pe) una mexicana madrileña que conversa con su caballo que se convierten en la versión avergonzante de Pancho Villa y Zapata, cuando se embarcan en la cruzada de atracar bancos para poder alimentar a las familias mexicanas, que han sufrido la vil expropiación (bonita palabra utilizada por el PUTO GOBIERNO DE MIERDA para designar el ROBO IMPUNE Y LEGALIZADO de las propiedades de los pobres currantes) por parte del gobierno estadounidense, que pretende construir una nueva vía de ferrocarril, o una cadena de puticlubs o qué se yo.

Como las dos pánfilas no tienen ni puta idea de atracar bancos ni de nada que no sea posar para la revista MAN, deciden pedirle ayuda a un viejo forajido, que disfruta alegremente de su jubilación tras haber atracado 37 bancos (los viejos alcohólicos gozan de inmunidad jurídica en México). El personaje lo interpreta Sam Shepard, eterno secundario que a sus cuarenta y tres años y con una larga carrera a sus espaldas se ve mendigando papeles de mierda como éste, al estilo de otros ídolos caídos como Jeremy Irons, Kurt Rusell o Cristopher Walken (bueno, éste nunca ha sido muy “ídolo” que digamos pero tuvo su época dorada, incluso tiene un Oscar el jodío).

"Quién es ese hombreeee, que me mira y me desnudaaaa..."

Por supuesto, en la esquina opuesta del ring tenemos a los malosos de turno, que en este caso serán una tropa de pistoleros borrachuzos, greñudos y con barbas piojosas, ataviados con gabardinas de esas que molan del copón, en un burdo guiño a la despiadada banda de asesinos liderada por el gran Henry Fonda en Hasta que llegó su hora. Guiño que dada la incultura y reducida capacidad mental del grueso del público que va a ver esta mierda, no creo que haya captado ni dios.

Liderando a la tropa de chicos malos, tenemos a Dwight Yoakam, otro que prueba el sabor de la caspa tras haber intervenido en obras de calidad como Los tres entierros de Melquíades Estrada, La habitación del Pánico (con la cara tapada casi todo el rato con un pasamontañas) o en la serie de televisión Roswell entre otras. Por supuesto acabará mordiendo el polvo como manda la tradición.

"¿Cómo queréis que me las cargue con esta mierda de pistola?"

Los pistoleros pese a sus pintas de delincuentes y fans acérrimos de Jack Daniels, serán los encargados de “defender la ley” y dar caza a las dos chorizas.

Finalmente, como último mono del reparto y metido con calzador y dos kilos de vaselina, tenemos a Steve Zahn, encasillado de nuevo en el papel de personaje “gracioso”, o sea, el puto payaso de la película. En este caso encarna a un policía que pretende instaurar las técnicas científicas para cazar criminales (huellas dactilares, pruebas químicas etc.) en detrimento de los métodos tradicionales (a tiro limpio y luego vienen las preguntas).

En un principio su supuesta misión es capturar a las dos chicanas macizas pero tras ser secuestrado por ellas y “forzado” a escuchar sus “argumentos”, decide que su causa es justa y se une a ellas (no sabe nada el cabrón). Durante toda la película el chistecito recurrente será la competición de las dos “hot latinas” por llevárselo al huerto (¿?). El bueno de Zahn pillará cacho a dos bandas.

"¡Vale, vale, ya lo he captado, cuando digan “corten” se acaba el magreo!"

Con esta premisa, la película se convierte en una colección de gilipolleces supuestamente graciosas, basadas en la diferencia de personalidad de las dos protagonistas, y los choques y malentendidos que esto provoca. Por supuesto los antagónicos caracteres de las bandidas son una auténtica oda a los estereotipos: Por un lado está la ricacha, supuestamente culta y bien educada, refinada y puntillosa y algo tontita, papel que le va como anillo al dedo a Salma Hayek, (que ya esta más que acostumbrada a que le cuelguen esta suerte de sambenitos); por otro lado tenemos a la pobre, ordinaria, paleta, analfabeta y de risita renqueante, (algo que al parecer la emparenta con su caballo, con el que conversa varias veces) encarnada por la Pe a la Pe-rfección (ja, ja).

Y ahora pongámonos un momento serios: ¿qué cojones les pasa a los americanos con nosotros? ¿Alguien me quiere explicar bajo qué criterio se pensó en Penélope Cruz para hacer de mejicana? Solo les faltaba coger a Anne Igartiburu a estos gilipollas. Esta claro que si eres hispano-parlante y quieres trabajar en el mundo del cine estadounidense sólo tienes un camino, hacer de latino. Da igual que seas del País Vasco o de Galicia o del Valle de Arán: español y latino es la misma cosa en el cerebro de un yanki, ya puedes ser pelirrojo, albino, liliputiense o tener tentáculos en la cara.

"Sí, soy mejicana, de aquí, de Madriz"

Huelga decir que para acabar de endulzar la condición moral-legal de las dos delincuentes, el jefe de los pistoleros resulta ser un verdadero atracador oportunista, que además de asesinar al padre de la Hayek (al principio de la película), planea apropiarse de la reserva de oro de México mientras es trasladada a Texas a bordo de un tren. Por supuesto nuestras dos heroínas impedirán que se efectúe el robo y despacharán al maloso a tiros a la manera mexicana tradicional.

Paso a joderos las principales escenas:

PRIMER ATRACO

Tras ser literalmente echadas a patadas de sus casas, las dos protagonistas deciden cada una por su cuenta atracar un banco. La Pe lo hace para dar ese dinero a los campesinos mexicanos, La Hayek lo hace porque el banco es de su padre y cree tener todo el derecho del mundo de quedarse la pasta. Aquí tiene lugar el primer encuentro entre las dos bandidas, culminado por una estúpida discusión sobre moda ladronil. Hayek le reprocha a Pe que el pañuelo con el que se tapa la cara no hace juego con su blusa. Ni que decir tiene que la escena no tiene la más mínima gracia.

-¡Eres una chingona! -¡Y tu una pendeja!

MAGREO A LA MEXICANA

Cuando se enteran de que un policía las está buscando (Steve Zahn), deciden asaltarlo en la habitación del hotel donde se hospeda. Tras disfrazarse de prostitutas, las dos mangantes secuestran al interfecto atándolo a la cama y se hacen una sesión de “fotos comprometedoras” con él, amenazándolo con enviárselas a su prometida si no les ayuda en su cruzada. Para rematar tan delirante escena, las dos chicanas parecen ponerse cachondas de repente y con el pretexto de demostrar quién de las dos folla mejor, se dedican a meterle la lengua hasta el estómago por turnos a Steve Zahn que ahora mismo debe estar esperando con ansia la secuela.

"Ahora veremos quién es la chingona y quién la pendeja..."

BALACERO EN EL TREN

El clímax final es una hedionda escena en la que las bandidas intentan evitar que el cargamento de oro salga del territorio mexicano. Deberán enfrentarse al líder de los pistoleros que, cual Dioni con sombrero y botas ha decidido apropiarse de los lingotes por la cara. La situación es resuelta a tiros en una horrorosa escena en tiempo bala, en la que las balas atraviesan sombreros, rebotan por doquier en absurdas carambolas, la gente cae a cámara lenta y demás gilipolleces. Esta escena, además de resultar irritante, es tan confusa que te corta el rollo totalmente, siendo ridícula y sobrante del todo.

No hay cuchara, wey

Y casi que ya está, porque el resto de la película son puras y soberanas mamarrachadas. Hay una escena por ejemplo, en la que asaltan un banco en el que la sala de la caja fuerte dispone de un sistema de alarma consistente en un suelo que se hunde al soportar peso, activando la alarma. Tras hacer el saltimbanqui de modo inenarrable se cuelan dentro del banco y Salma Hayek hace uso de unos patines para hielo, a fin de avanzar por la habitación pisando únicamente las hendiduras entre los paneles que cubren el suelo. La escena se alarga insufriblemente hasta que a nuestra mejicana favorita le viene un estornudo y todo se va a tomar por saco. A correr y a pegar tiros.

Casi toda la película es igual de gilipollas y no merece ser comentada. Sólo añado que hay momentos en que el montaje de las escenas es tan malo y desordenado que durante algunos instantes te pierdes ligeramente, pese a que la trama es más lineal que el palo de una escoba; llegando a conseguir que el espectador se pregunte a veces, donde están los personajes, o si alguien ha salido o no de una habitación o cómo ha llegado hasta allí. Patético.

Quizás el único momento decente (y tampoco es como para tirar petardos), es la escena final en la que las bandidas tienen al malo encañonado en un descampado después del repelente berenjenal a lo Matrix en el tren, y tras una breve discusión, deciden acabar con él. La Pe aprieta el gatillo pero no le quedan balas. El maloso sonríe, se da la vuelta todo chulo diciendo “¡Hay que contar las balas!”, pero antes de que pueda disparar Salma Hayek (que hasta ese momento lanzaba cuchillos porque se supone que es una negada con las armas de fuego) le vuela los sesos de un tiro.

Tengo que aclarar que lo de “contar las balas” es algo que hace referencia a la ineptitud del personaje de la Pe hacia las matemáticas, algo de lo que ya le advierte Sam Shepard: ”tienes que contar siempre las balas”. Es el clásico recurso para darte la sorpresita al final y poner algo de tensión, pero que no la pone en absoluto porque todo el mundo se lo espera de calle. De todos modos hay que decir que, después de 90 minutos de gracias sin gracia y escenas de “acción” aburridas y estúpidas a mas no poder, se agradece esta escena que, aunque facilona, al menos tiene un regustillo a los espaghetti westerns de los 70; y no apesta tanto a comedia de baratillo (ni es tan monstruosamente sosa) como el resto del film.

"¡Ups, que mensa soy!, creo que le volé la cabeza al del micrófono"

Por último reseñar que no falta la típica y tópica escena de las dos Latin Cowgirls cabalgando hacia el horizonte al atardecer. Salma Hayek chulea de sus viajes a Europa con el dinero de papi, y la Pe le pregunta: ¿Cómo son los bancos de Europa? Y ella le contesta: ¡Más grandes! Y se ponen a galopar melena al viento hacia Europa (en esa época aún no existía el Atlántico) en lo que sin duda es una inminente amenaza de secuela.

Que la vea su puta madre.

"Yo también serr mexicano, tenerr cara de mexicano, hacer Bandidas 2 en Alemania y tirarme Salma Hayek, y untar culo de Pe con chile y lamerrr..."

Nota: * * *

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