CRÍTICA DESTRUCTIVA DE EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA COMUNIDAD DEL ANILLO 30-9-2005 |
Autor: DimitriHardcore La siguiente crítica de La Comunidad del Anillo, la escribí a finales de 2001, unos dos días después de su estreno. La primera parte de El Señor de los Anillos era la película más esperada del año sin duda alguna. Toda el año viendo los trailers, leyendo cientos de noticias, viendo reportajes en televisión... Las expectativas eran altísimas. Quizá por eso, la ira y la indignación se apoderaron de Oso55 y un servidor. ¿Qué era esa mierda que se proyectaba en la pantalla? ¿Dónde estaba la obra cumbre del cine fantástico y de aventuras? Que si Saruman y sus caretos, ochocientos planos desde el helicóptero, la fotografía no convencía, los zooms, el Gollum que se adivinaba en la penumbra, Galadriel y su ataque epiléptico; todo era aberrante. Sin duda, el responsable de aquella pantomima, el señor Peter Jackson, era el culpable de aquel fiasco, de aquella tomadura de pelo. ¿Qué cojones era esa pelea entre Gandalf y Saruman que provocaba ataques de risa? ¿Qué clase de adaptación era ésa? ¿Qué había hecho ese imbécil con una de los obras literarias más prestigiosas del siglo XX? El odio me llevó a escribir una crítica absolutamente destructiva. No buscaba dañar la imagen del film, buscaba desangrarla. Había que hurgar en la herida, sacarle punta a absolutamente todo, no había que dejar títere con cabeza. Para colmo, el doblaje no mejoraba la película, la reventaba aún más, la voz de Frodo era insoportable. Con el paso del tiempo, sabiendo cómo era la cinta y con una perspectiva distinta, la cosa cambió. No es que me entusiasmara aún, pero comprendí que mi opinión era desmesurada. Sí, había (y aún las hay) ciertas cosas que seguían sin convencerme (muchas, demasiadas para lo que se esperaba de un futuro mito del cine), pero no era tan mala. La cutrada había pasado a ser medianía. No era ese bodrio infumable de sobremesa, se dejaba ver. Llegaron las navidades de 2002, y con ellas la continuación de la saga, Las Dos Torres. Sabiendo lo que iba a ver, cómo era la dirección, la frialdad se transformó en entusiasmo. Todo lo decepcionados y tristes que salimos de la primera cambió radicalmente en la segunda. Y con ella, el sentimiento de “reproche” hacia La Comunidad del Anillo. Todo era distinto, Las Dos Torres cambió la impresión general hacia la trilogía y aún faltaba la tercera (quizá la más floja en cuanto a guión, pero desde luego espectacular en sus imágenes). Por eso esta crítica no debéis leerla pensando que es nuestra opinión actual. Se escribió en un contexto muy concreto, con la película recién vista, con un odio irracional hacia ese regordete entrañable llamado Peter Jackson, que aún me sigue pareciendo un directorucho con suerte, que supo qué tenía que adaptar para forrarse y pasar a la historia del celuloide. No amo la trilogía anillera, ni mucho menos, pero reconozco que es un espectáculo único, que tiene momentos realmente buenos, y que es cine de aventuras de calidad. A mis 17 años por aquel entonces, la ilusión se apoderó de mí y la decepción me hizo escribir tal cúmulo de atrocidades. Eso no quita para que ciertas cosas que en su día escribí, no las siga pensando, pero obviamente de una manera mucho más templada. Tomar en serio esta crítica es absurdo, pero nos ha apetecido rescatarla, porque quizá y modestia aparte, publicamos la crítica más sangrante y destructiva que este film haya recibido nunca. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA COMUNIDAD DEL ANILLO La película más esperada del año llegó por fin a las pantallas. Era mucha la expectación que había generado, ya que era la adaptación de una de las mayores obras de la literatura con personajes reales (hay que recordar que ya se intentó en 1978 con una película de animación dirigida por un tal Ralph Bakshi, que era una cutrada absoluta), y la envergadura del proyecto más de 300 millones €, y las tres películas rodadas a la vez, y los efectos especiales más avanzados. No es de extrañar pues que la película fuese tan esperada y que las expectativas generadas fueran muy elevadas, sobre todo con los espectaculares tráilers de la película. El encargado del titánico proyecto, no es otro que Peter Jackson, que adaptó el guión, dirigió y produjo el film, y contrató su propia empresa de efectos especiales WETA Limited. Durante todo el año se habló de la película en Internet y se decía que pasaría a la historia del cine. Esto es cierto, pasará a la historia del cine como la película peor dirigida, no recuerdo haber visto una dirección tan cutre y lamentable, es absolutamente vergonzosa, y esto se aprecia durante las tres horas de peli. Pero primero me voy a centrar en otros puntos que no son la dirección aunque todo esté relacionado con ésta. Pero el personaje más patético, vergonzoso, cutre y lamentable es uno de los villanos de la película: Saruman, interpretado por un actorazo como Christopher Lee, pero que por culpa nuevamente por el “gran” director Peter Jackson, se ve obligado a poner una serie de caretos y de muecas dignos de hacer la competencia a Jim Carrey. Y es que Jackson ha conseguido que Saruman (un personaje por cierto, que sólo es nombrado en el primer libro y aquí, adquiere un protagonismo que no tiene) de risa nada más verle y haya pasado a los anales del cine cutre por ser el malo más patético jamás filmado.
El resto de actores está bastante bien, destacar sobre todo a Ian McKellen como Gandalf, a Orlando Bloom como Legolas (el personaje a mi entender más conseguido de todo el film) y a Viggo Mortensen y Sean Bean como Aragorn y Boromir respectivamente. Elijah Wood como Frodo está bien escogido, pero parece un maricón y Sean Astin como Sam está correcto. En cuanto a papeles femeninos Liv Tyler como Arwen está bien y Cate Blanchet como Galadriel está bien escogida aunque protagonice uno de los momentos más vergonzosos de la película, del que luego hablaré. Con esta filmografía resulta obvio, que un proyecto de gran presupuesto y de una gran responsabilidad como “El Señor de los Anillos”, le viene muy grande. Y se aprecia que es un director cutre en cada plano de película, para empezar pega la cámara a la cara de los actores, lo que resulta unos planos horribles de principiante, y no sólo eso sus rápidos movimientos de cámara para dar velocidad resultan desastrosos. Se nota que le han dejado jugar con grúas y todo tipo de material para filmar, y claro, se ha flipado usando todos esos cacharros. Eso se nota en los planos a gran velocidad hacia abajo imitando “El Club de la Lucha”, que en esa peli resultan interesantes pero que en “El Señor de los Anillos”, sobran. Una vez el plano ese, vale, pero claro cuando lo repite 80 veces acabas hasta los cojones. Luego Jackson nos manda mensajes subliminales durante la película, y hay uno que resulta evidente: su hobby son los helicópteros, los adora, si pudiera el tío viviría en uno, porque no se baja de él en ningún momento, dando vueltas y vueltas que repite sin parar, para mostrarnos la grandeza del paisaje que una vez vale pero claro el tío con tal de montar en helicóptero, repite los planos circulares una y otra vez, y la verdad es que marea. Y sobre todo se nota que lo que le va son las escenas de batallitas y de acción por que las demás es que el tío parece ausente. También se nota que es aficionado a las películas cutres de serie b, porque hay unas cuantas escenas que resultan “memorables”, de lo cutres que son, como cuando Bilbo se niega a dar el Anillo a Gandalf, una escena patética, o la escena peor dirigida de la historia cuando entra Gandalf y pregunta a Frodo: “¿Está a buen recaudo, está seguro?”, pero sin duda la peor parte de la peli es la lucha en la Torre de Orthanc entre Gandalf y Saruman, que a parte de no venir a cuento, y estar patéticamente dirigida moviéndose la cámara de un lado a otro, que uno no se entera de nada, parece un duelo en el geriátrico con los dos magos haciendo el idiota con sus bastones y Christopher Lee poniendo sus caretos de chiste anteriormente citados. Por cierto que cuando la acción se sitúa en la Torre de Orthanc, se aprecia que Jackson es fan de la película “Mortal Kombat”, porque los planos del exterior de la torre son iguales que los de la torre de “Mortal Kombat”, con la cámara dando vueltas y vueltas. Otra escena patética es cuando Frodo se pone el Anillo, que a mi gusto no está conseguida, y ya el punto final lo pone la escena del “jamacuco” de Galadriel cuando rechaza el Anillo después de que se lo ofrezca Frodo. En esa escena Galadriel se convierte en la pitonisa Lola y en una loca con ataques de esquizofrenia: lamentable. Todo esto gracias al director. Otro error de Jackson, es que no consigue que la película dé sensación de un largo viaje sino todo lo contrario, parece que llegan de un lugar a otro echando hostias, cuando en el libro es un año más o menos sólo el primer libro. También se echa de menos un mapa, que tan socorridos son en los libros y que aquí ni se molesta en poner. Destacar que es una película, por mucho que se diga lo contrario, que sólo entienden realmente bien los que hayan leído el libro, lo cuál es un fallo pues hay que pensar en todo tipo de público aparte de los lectores de la obra. Dimitri Hardcore |
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