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Criticas

Dogville


Imagen Dogville

Titulo:

Dogville

Director:

Lars Von Trier

Pais:

Dinamarca / Suecia / Francia / Noruega / Holanda / Finlandia / Alemania / talia / Japón / Reino Unido / Estados Unidos

Actores:

Nicole Kidman, Paul Bettany, Harriet Andersson, Philip Baker Hall, Stellan Skarsgard, James Caan, Chloë Sevigny, Jeremy Davies, Lauren Bacall, Udo Kier

Año:

2003

Duracion:

133'


Autor:

The Watchful Eye

Fecha:

15/03/2008

Genero:

INCLASIFICABLE

Calificacion:

CUTRE DE COJONES

AVISO: Este texto deja por los suelos al colectivo gafapasta. Si perteneces a ese colectivo y sigues leyendo debes saber que además de gafapasta eres masoquista o idiota, ya que vas a ser humillado gravemente (y hacerlo a sabiendas solo indica dos cosas: masoquismo  o idiotez). 

 

AVISO 2: Seguramente mucha gente se me tirará al cuello argumentando que generalizo al hablar del modo de pensar de los gafapastas. Bien, esta afirmación es ya de por sí contradictoria ya que al nombrar el término "gafapasta" me estoy refiriendo a un colectivo muy concreto de gente, que no engloba ni mucho menos a la totalidad del público que ve ocasional o frecuentemente, cine de autor. Asi que de generalizar nada, nenes.

 

AVISO 3: A quien aún no tenga claro lo que significa la palabra"gafapasta" le remito al siguiente y cojonudo artículo publicado hace ya tiempo en Las Horas Perdidas.

 

AVISO 4: Esta crítica contiene la foto de un culo de tío peludo y feo. Igual eso molesta a alguien.

 

Antes de empezar la sangría quiero dejar claro que hay películas consideradas de "cine de autor" que me gustan, y me gustan mucho. Jamás he negado la calidad de ciertas películas pertenecientes a esta "vertiente" del séptimo arte, ni el genio de algunos de sus directores insignia. Pero de la misma manera que me gusta el cine comercial en casi todos sus géneros e igualmente no dejo de criticar una película comercial cuando es un truño, tampoco caigo en la ciega idolatría de todo lo que es de autor, y cuando una película de cine de autor es una mierda o simplemente no me gusta lo digo con todas las letras. Cuando uno se mete en el terreno de la crítica (destructiva o no, en mi caso suele serlo bastante) del cine de autor, en seguida se encuentra con la desaprobación de sus aficionados incondicionales, ese singular colectivo orgulloso de ser una inmensa minoria y al que coloquialmente se conoce como "gafapastas".    

 

Los gafapastas suelen defender (muy respetablemente) sus criterios y su rechazo general (mas o menos radical) a todo aquello que supuestamente es comercial, alegando, entre otras muchas frases que repiten sin cesar como "es que no entendéis el arte", que la mayor parte de la sociedad está aborregada y que consume sin ningún tipo de pensamiento individual ni ojo crítico todo lo que la industria hollywoodiense (esa gran villana....) produce. Esto plantea una brutal e insultante ironía ya que el verdadero aborregamiento, a mi entender, lo padecen ellos. Me explico. 

 

Como decía antes, a mí me gusta el cine comercial, pero no por ello dejo de criticar una película comercial del género que sea si a mi entender es un zurullo. Y con el cine de autor me pasa lo mismo (otra cosa es que la frecuencia con que el cine de autor me parezca una puta mierda es mucho mayor, sin que dejen de encantarme algunas, muy pocas, películas de esta índole), ahora bien: ¿Qué sentido de la objetividad tienen los gafapastas respecto al cine de autor? Por la experiencia que yo he tenido NINGUNO. El cine comercial para ellos puede ser una real mierda en un 90% (para los gafapastas más radicales en un 200%)  pero ¿el cine de autor? ¡Ah no! ¡el cine de autor no tiene películas malas! Como mucho hay películas que para el público convencional (compuesto, claro está, por enanos mentales) son más difíciles, e incluso imposibles de comprender pero no por ello dejan de ser obras maestras que te cagas por las bragas y sus directores dioses del (para ellos) auténtico y verdadero cine. Vamos, que cualquier atisbo de pensamiento crítico brilla por su ausencia, puesto que lo único que importa es que la obra en cuestión sea "transgresora" "subversiva" y/o "no convencional". 

 

La zombificación mental de este colectivo es tal, que les lleva a tragarse con patatas cualquier cosa que "rompa las normas establecidas" y a rechazar todo lo convencional, por malo que sea lo primero y bueno que sea lo segundo. Cualquier bazofia será considerada arte, por mucho que sea un truño en el que no cree ni su propio autor, mientras cumpla este requisito. En la aberrada mente de un gafapasta una película de, pongamos por ejemplo, David Lynch o Terry Gilliam, de sobrecargada y compleja fotografía, complicada estructura y detallista  hasta extremos agobiantes en aspectos tales como la iluminación o el sonido (independientemente de que luego sean tostones malayos o bien joyas de la narración abstracta), tiene el mismo valor que una pastelada descuidada y hecha de cualquier manera como La soledad de Jaime Rosales (por citar una, así al azar); la diferencia entre unas y otras es inexistente, porque el concepto "cine" propiamente dicho no importa una mierda. Lo que importa es "saltarse las normas", da igual que lo hagas de forma elaborada o directamente meándote en el celuloide. Si lo haces, tu película no será criticada en jamás de los jamases, dado que recibirá automáticamente la prostituida hasta el punto de perder totalmente el significado, etiqueta de "ARTE". 

 

 

 A la izquierda teneis el cuadro de Salvador Dalí "Niño geopolítico observando el nacimiento del hombre nuevo". A la derecha uno de tantos esperpentos pintarrajeados por Antoni Tapies, que encima se llama "Sin Título" (ni siquiera es capaz de inventarse un nombre para sus mierdas). Como ambos son transgresores ¿hay que considerarlos igual de buenos? Según ciertos individuos parece que sí...

 

Y así llegamos a Lars Von Trier (y en unas pocas líneas más llegaremos a Dogville, tranquilos). Lars Von Trier es un tipo que parece haberse propuesto transgredir hasta su propia doctrina. Tras haber "inventado" el horrendo no-estilo cinematográfico "Dogma 95" (fijaos que ya entramos en términos teológicos, hablamos de "dogma" no de "estilo", o "norma", o "recurso", lo que da una clara dimensión de la megalómana idea que tiene este individuo de sí mismo), que le situó el el trono del reino gafapasta, con cada nueva película se saca de la manga una nueva aberracíón mas o menos "innovadora", siempre basada en la ley del mínimo esfuerzo y el descuido mas caótico en la planificación y filmación de escenas, ya sea, la cámara en mano, la ausencia de decorados, el saltarse el eje, o dejar el encuadre fijo y que los actores actúen fuera de plano;  da la impresión de que realmente se esté burlando y mofando del colectivo que tan ciegamente le adora y su intención sea averiguar cuán tamaña basura aberrante les puede meter por el culo hasta que finalmente se den cuenta de que todo es una inmensa patraña, y que su supuesto "arte" no existe.

 

Hablemos de Dogville de una puta vez.

 

VILLAPERROS

 

A continuación destripo de forma resumida el argumento de la película, a fin de analizarlo después. Los siguientes dos párrafos son pues, un spoiler como una montaña de estiércol. Ya sé que os suda la polla pero tenía que avisároslo. Vamos allá:  

 

Dogville cuenta la historia de una hermosa Mujer, Grace (Nicole Kidman, antes del ataque del bottox mutante del espacio exterior), que llega a un pequeño y aislado pueblo de las montañas rocosas (Dogville), huyendo al parecer de unos gángsters que la persiguen. Allí conoce a Tom, un aspirante a escritor fracasado y lleno de ideales altruistas (es un poco gilipollas) que rápidamente convence al pueblo para que la acojan y oculten, pese el pretendido recelo hacia todo lo foráneo que tienen los habitantes de Dogville. Grace acepta realizar todo tipo de tareas y pequeños trabajos para ellos a cambio de su protección y hospedaje. Pero cuando el cerco de los gángsters se estrecha y cuando entra en escena la puta bofia poniendo cartelitos de "se busca" con la cara de Grace, los habitantes de Dogville empiezan a creerse con derecho de propasarse vilmente con la pobre Grace, como "compensación" por las molestias de ocultarla. Al principio le aumentan la "jornada laboral" y le recortan el "sueldo" pero no tardan en empezar también a abusar de ella física y psicológicamente, llegando a encadenarla cuando intenta escapar de allí una noche. Cuando Grace finalmente acaba siendo confinada a un papel permanente de objeto sexual y esclava torturada de la asquerosa población de Dogville, reaparecen los gángsters, (telefoneados por Tom, que conserva la tarjeta que le dio el jefe de ellos y que ya no soporta la mala conciencia) cuyo jefe es ni más ni menos que el padre de Grace.

 

Se revela entonces que Grace huyó rechazando el modo de vida de su padre y de sus secuaces, y en una conversación ciertamente acertada entre padre e hija descubrimos las diferencias entre ellos. Grace es una persona que no puede evitar compadecer a los que le rodean culpándose a sí misma de los errores de cuyos únicos responsables son ellos. Y lo hace porque cree que, por ser una jodida niña rica no tiene derecho a culparles por sus malas acciones por muy injustificadas y atroces que sean ya que ellos son unos pobres desgraciados incultos y paletos. La conversación con su padre le enseña otro punto de vista: La gente ha de ser responsable de sus actos y asumir las consecuencias de los mismos. Y si por ignorancia o por falta de educación no son capaces de ello, ha de ser otra persona (más capacitada, más inteligente, más culta... o con menos escrúpulos) la que les enseñe y aleccione. Y si esa otra persona renuncia a ese deber, está cometiendo una mala acción. La conclusion de la historia es tan lógica y razonable  como despiadada y previsible: es hora de que los malditos cabrones corruptos y degenerados que habitan Dogville paguen por sus atrocidades. Según la voluntad de Grace, el pueblo es incendiado y sus habitantes ejecutados por los hombres de su padre, salvo el cobarde pusilánime y calzonazos de Tom, al que vuela los sesos de un tiro la propia Grace. FIN.

   

Lo sé lo sé: MENUDO PÁRRAFO ABURRIDÍSIMO DE LOS COJONES. Pero era necesario, porque la razón mas poderosa que me obliga a escribir esta crítica es que el argumento de Dogville, su trama, su guión, son buenos (y sus actores también, dicho sea de paso). Que coño, no siempre, de hecho casi nunca, pero en algunos momentos puntuales, son BRILLANTES. La estremecedora radiografía de la crueldad y la rastrería humanas que se hace en esta película, por mucho que quede empañada por la sensación de irrealidad y absurdez que otorga su peculiar modo de realización, sigue siendo intachable e innegable incluso para el más bellota y obtuso de los seres humanos. Eso es así, y ni odiando a muerte a Lars Von Trier se puede negar.

 

"Hijos de puta vais a morir TODOS..."

 

Y vosotros me diréis "¿y qué pasa con Dogville?"  "¿Acaso se ha vuelto Watchful gilipollas del todo o algo?" "¿Por que nos raya con este soberano muermo de crítica, que encima no critica una mierda aparte de a los gafapastas que ya sabíamos que eran unos subnormales del culo?"

 

Contestaré esas preguntas describiendo la película de otra forma distinta:

 

Dogville cuenta la historia una Mujer que huyendo de unos gángsters llega hasta una nave industrial con el suelo asfaltado donde un grupito de putos chiflados viven con cuatro muebles cada uno en áreas delimitadas por rayas pintadas en el suelo como el plano de una casa. Y cuando entran en una de esas áreas mueven la mano como si abrieran la puerta mientras se oye el sample de una puerta abriéndose. Y al final llegan los gángsters y masacran a todo el pueblo y hacen ver que incendian las casas imaginarias que lo componen. Y luego se van. FIN.

 

Esta sería la descripción de alguien que no tiene tiempo ni ganas de imaginarse unos decorados que no existen porque a Lars Von Trier le ha salido de los cojones hacer la película asi de "original". Porque eso es lo que uno ve a primera vista. Una puta película sin decorados, o, para que os hagáis una idea más concreta, UNA PUTA OBRA DE TEATRO GRABADA CON CÁMARA DE VÍDEO DOMÉSTICO (sí sí, de esas que hacíamos en el cole de pequeñitos, en las que el decorado estaba dibujado en trozos de papel fijados con chinchetas, o bien con tiza en el suelo). Aún suerte que cuentan con unos pocos elementos de atrezzo como sillas o mesas para que los actores puedan sentarse o realizar ciertas acciones.

 

Ahora supongo que me toca ponerme a echar pestes en profundidad de la película, o burlarme con ironías corrosivas del asunto de ver a los actores moverse en un puto hangar haciendo ver que es un puto pueblo, que Lars Von Trier los humilla haciéndoles parecer subnormales, etc... En lugar de eso voy a formular una pregunta al aire:

 

 

 

¿Por qué Lars Von Trier hace una película sin decorados? Mejor Dicho, ¿por que Lars Von Trier DESTROZA una buena (sí, sí, BUENA) película haciéndola sin decorados?

 

Seamos claros, hacer la película así no aporta una puta mierda, y el pájaro éste, dinero para hacerla con decorados o en su lugar localizaciones reales, tenía de sobra así que... sólo hay dos posibles respuestas... 

 

1- Lars Von Trier al parecer odiaba a los actores implicados en la película y los reunió a todos para humillarlos y ridiculizarlos delante de los espectadores de todo el mundo (y quizás en el caso de la borde de Lauren Bacall esto sea cierto).  

 

o

 

2- Lars Von Trier está lanzando el siguiente mensaje al público (y muy especialmente la la legión de gafapastas que le adoran como sectarios sin cerebro):

 

"BESADME EL CULO, GILIPOLLAS"

 

Por supuesto, no hace falta que os diga que soy partidario de la segunda teoría. 

 

A continuación analizaré un poquito el deleznable aspecto visual del film mediante algunas fotos y videos vergonzosos como se que os gusta, a ver si entre todos podemos descubrir qué cojones se cocía en la mente de Lars mientras film... rodab... mientras "hacía" la película de los huevos.

 

LA NADA ABSOLUTA EN EL ESPACÍO VACÍO DE LA ZONA NEGATIVA

 

Como he repetido hasta la saciedad, la puta peliculita de marras está hecha sin decorados. Pero no hablemos solamente de ello, veámoslo (aunque la verdad hay poco que ver, la película es todo el rato igual y viendo una foto las has visto todas):

 

Vista cenital del puto tinglado donde se desarrolla la película. No os engañéis, si los gafapastas no van por ahí diciendo que lo de Elm Street es una crítica corrosiva ácida e hiper ingeniosa al estúpido y falto de calidad artística cine de terror, es porque muchos de ellos ni siquiera conocen la película Pesadilla en Elm Street... 

 

 

                            Actores:- Ah pero... ¿se supone que Dogville ha sido arrasado por un tornado o algo? es que no hay casas...

                            Lars Von Trier: -Oye chaval ¿tú quieres que te despida o qué? Esto es arte...MI arte...los decorados son mierda pura,

                                                  yo me meo en los decorados...

 

 
Aunque las caras de estupefacción de Nicole Kidman y Paul Bettany puedan sugerirlo, esos troncos con inscripciones no son una portal dimensional Cthulhoideo, son la entrada a una mina (supongo que por eso están tan estupefactos los pobres, no terminan de creerse tanta desfachatez...)

 

 

En realidad Lars Von Trier es un fanático del manga como demuestra esta imagen con todos los ingredientes correspondientes: despeinado cool, ropa retro-punk, la super poética estampa de un árbol escualido a medio florecer y fondos vilmente dejados en blanco. Por desgracia la mayoría de los gafapastas tampoco ve este singular paralelismo porque no lee manga...

 

ASAMBLEAS, VIOLACIONES Y EL PERRO INVISIBLE (no, esto último no es una película de Bom Bom Chip).

 

En los siguientes videos podréis paladear los placeres de ver a un montón de actores famosos saliendo en un vídeo doméstico plagado de bruscos cortes, falta de continuidad y alegres saltos de eje, mientras sus heroicos esfuerzos por hacernos creer que habitan en un pueblo y no en un hangar vacío son mancillados por una voz en off que no se calla ni debajo del agua. 

 

Se dice que si no todos, muchos cineastas tienen un pasado o unas influencias que marcan su carrera posterior. Kubrick era fotógrafo, Michael Bay era... epiléptico o algo y Lars Von Trier...¿filmaba vídeos de bodas, bautizos y comuniones? o eso o se dedicaba a hacer de trilero, timando a la gente...  

 

El colmo de la cara dura. No os podéis imaginar la vergüenza que sentí viendo esta escena, es para que de repente pase una persona de la calle vestida con ropa normal que se haya colado por accidente en el plató y diga "¿pero a ésta qué le pasa? está hablándole al dibujo del suelo ¿está tonta o qué?" 

 

El único momento en que quizás lo de que no haya paredes sirve para algo, la violación que se comete a unos pocos pasos del resto de vecinos, que no ven ni oyen nada y por tanto no impiden que se consume. A mi me chocó bastante, aunque la verdad, como luego se comprueba que son todos unos bastardos hijos de Satanás y que todos ellos se pasan un huevo con la pobre Grace, tampoco creo que hubieran hecho nada de haberlo visto, por lo tanto... No, lo de que no haya decorados definitivamente NO SIRVE PARA UNA PUTA MIERDA.

 

La anteriores imágenes y vídeos no pretendían destripar momentos concretos de la película (aunque en realidad así lo haya hecho) sino ofrecer una visión general de la absurda forma en la que está hecha (sin que tengáis que tragárosla entera). Añádase una narración en off que casi parece un audiocomentario para ciegos, que aunque en algunas ocasiones no viene mal, en otras muchas es absolutamente innecesaria y sobrante, ya que describe cosas que se aprecian perfectamente en la acción e interpretación de los actores, y por lo tanto lastra la película repitiendo información. No obstante esto de la voz en off es un mal menor y resulta incluso absurdo ponerse puntilloso con ello frente al pastelazo de hacer la película sin decorados y cámara en mano.  Simplemente quiero decir que Lars Von Trier, lo único que consigue con estas gilipolleces es estropear la película, romper por completo cualquier tipo de atmósfera metiendo elementos discordantes por doquier (o más bien ausencia discordante de elementos), en una palabra: CAGARLA.

 

Es como si en medio de la escena de Apocalypse Now en la que aparece por fin el coronel Kurtz se vieran de fondo a los pitufos bailando al son de su canción "en un bello país que muy lejos está existe una ciudad pitufa de verdad". Incoherencia que destroza cualquier seriedad o dramatismo de la película porque no puedes evitar indignarte o descojonarte viendo a los actores "interactuar" con el aire como esquizofrénicos. Y ahora alguno me vendrá con que "hay que tener un poquito de imaginación para ver la peli y que soy tonto por no tenerla". Pues yo digo que si eso es verdad Lars Von Trier es imbécil por no haberse ido a filmar directamente a los niños que juegan a soldados o a indios y vaqueros en el patio de algún colegio gritando "¡bang, bang!" para simular los tiros. Hubiera tenido una película bélica o un western cojonudo y sin tener que pagar los elevados cachés de Nicole Kidman o Lauren Bacall. Eso sí, hay que tener imaginación para ver la peli ¿eh?  

 

 Coño, a partir de ahora cuando vea a Mr bean haciendo este gesto, en vez de reirme me acojonaré porque lleva una pistola de verdad (hay que tener imaginación para verlo claro está. Vosotros que sois tontos no lo veis...)

 

CONSIDERACIONES  FINALES  

 

Por último, para acabar y dejaros en paz por hoy, debo plantear la trillada hipótesis de que Lars Von Trier hace estas mierdas para  "dar a determinado público lo que quiere ver".

 

Yo a eso respondo: UNA M-I-E-R-D-A  

 

¿Acaso alguien en el mundo pidió que se hiciera una película donde los actres se movieran en un decorado imaginario? ¿verdad que no? La verdad es que, Lars Von Trier podría haber hecho los decorados amasando sus propios excrementos acumulados de 10 años, y el colectivo Gafapasta hubiera adorado la película igualmente. La verdad es que, los Gafapastas, ese peculiar sector del público que señala al resto con su dedo gritando "¡Borregos! ¡Sólo veis cine comercial porque así lo dicta la sociedad en la que vivís!" y gilipolleces por el estilo; esos que presumen de ser "librepensadores" que no siguen ninguna tendencia  porque "ellos son la tendencia";  "ellos" en definitiva, los gafapastas, son los que realmente están aborregados en su minoría, puesto que se tragan ciegamente y sin ningun tipo de crítica o análisis cualquier cosa (CUALQUIER COSA) que le salga del ojete hacer a individuos como Lars Von Trier, que desde luego parece hacer las cosas mal a propósito como queriendo demostrar que, si tienes bien vendida la moto a unos cuantos y sabes aprovecharte de sus ansias fanáticas de llevar la contraria a todo lo supuestamente comercial, puedes mearte directamente en sus bocas y ellos se relameran las gotas de pis que les goteen por la cara.  

 

¿Sabéis que es lo más gracioso de todo esto? Que si este tipo de cine prolifera lo suficiente serán los propios gafapastas los que lo consideren una puta mierda, porque dejará de ser una tendencia minoritaria. Y si para entonces pasa mucho tiempo sin que hagan pelis de zombies, estas se convertirán en el nuevo cine de autor. Jodidos hipócritas de mierda... 

 

"Pues ¿qué os creéis que quiero yo? cuando me haya hartado de hacer gafapastadas empezaré a hacer pelis gore y los gafapastas las considerarán cine de culto buahahahahahahahaah!!!! ¿a que mola mi chupa? Es como la de Terminator buahahahahahahaah!!! Volveré..."

 

(Sí sí, reiros pero no hace mucho este tío dijo que iba a hacer una peli de terror llamada "anticristo" veremos quien tiene razón al final...)

 

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