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ESPECIAL ESTEPONA 2006: Crónica del Combate

Autor: Oso55

Fecha: 24/07/2007

Fecha de publicación original: 6-10-2006

 

Aviso: Bunsopaco es el autor original de este texto

 

Foto de Miguel Rodríguez

 

Ante todo comenzar hablando del horrible viaje de ida a Estepona que un servidor tuvo que realizar. Para empezar es la primera vez que vuelo solo y la segunda que vuelo en toda mi vida, estuvieron a punto de desnudarme en el control de objetos metálicos en el aeropuerto, ¿POR QUÉ?, me cago en la leche, es lo que más odio de un puto aeropuerto, dejas todos tus objetos metálicos en una bandeja (móvil, cinturón, piercing, monedas...), pasas por el magnífico portal detector, y... ¡¡¡PIIIIIIÍÍ!!! Por supuesto después del pitido de las 100.000 personas que pueden haber en el recinto, la mirada de 50.000 se desvía para repasarte. "¿Te has quitado todo?" me dijo un ser andrógino cuya tarjeta anunciaba un nombre (el nombre me impactó mucho pero no recuerdo con exactitud cuál era, de modo que pondré uno que me causa la misma impresión), "Ramona", a lo que yo respondí "¿Todo?".

 

Ramona, me miró de arriba abajo, y dijo algo en voz baja, sobre mis pantalones. Pensé "Este hombrujer esta flipando si cree que me voy a despelotar aquí en medio" (por supuesto eso rara vez ocurre, sin embargo no me hace ni puta gracia que toda la cola que tenía detrás, me mire esperando a que lleve un puñal en el bolsillo, un cinturón explosivo y unas granadas en la ropa interior). Tras rozar mi cuerpo entero con un detector de mano, éste pitó justo al pasar frente a los botones de mi pantalón. Y como cualquier ser humano habría pensado (aunque a Ramona le llevara unos largos segundos) , el problema estaba en los botones. Finalmente me dejó pasar (continúo pensando en que Ramona estaba deseosa de comprobar que bajo mi bragueta tenía la misma 9mm que ella).

 

Ya en la estación de autobuses de Marbella, con una población de 99.999 moscas por metro cuadrado, me adentre en el urinario para lavarme la cara y despejarme un poco.

 

En cuanto entré, una bocanada de aire con olores varios, me empujó a la salida. Supongo que el baño tenía reservado el derecho de admisión. En cualquier caso alcancé a ver a un hombre sentado en un urinario (de esos para mear de pie), bebiendo cerveza, para luego posar su botella sobre un charquito de un reconocible color amarillento en el suelo, mientras hablaba solo en un idioma ininteligible.

 

Resumiendo, para que os hagáis una idea, una de mis impresiones fue que Marbella es un lugar genial (tuve tiempo para darme una vueltecita antes de coger el autobús hacia estepona), en serio, un lugar magnífico que invito a visitar, cuya imagen únicamente fue dañada, al encontrarme en medio de la calle... Con un pañal, abierto, para poder mostrar lo que su interior guardaba con acolchado mimo.

 

Lo mejor del día sin duda no solo fue conocer a Uwe Boll en persona, también lo fue el encuentro con mis colegas de Cinecutre en el hotel. Cacaman me llamó por teléfono para que saliera de la habitación y así poder ver la localización de ésta en el laberíntico piso en el que se encontraba. En cuanto abrí la puerta un gruñido Jepetístico me recibió y ¡¡¡así les conocí a todos!!!

 

Pasaré directamente a la crónica del combate antes de que tratéis de cortaros las venas con un cepillo de dientes...

 

LOS OSOS TAMBIÉN LLORAN

 

Según cuentan, los días previos al festival, Estepona estaba empapelada de hojas como ésta. Desconocemos qué cojones pinta Rocky Marciano en la foto...

 

En cuanto llegamos al palacio de congresos la gran noche del evento, el bullicio nos recibió con miradas furtivas y algún que otro comentario en voz baja. La comitiva anti-boll (aquellos de las camisetas), mas eufórica a cada minuto, vitoreaba continuamente a Oso con frases como "¡¡¡¡recuerda Alone in the Darrrrk....!!!!!". Por los pasillos pululaba el gran... Gran... Gran Juan Manuel de Prada, que, de nuevo de forma automática, se acercaba a nosotros con cierta frecuencia para decir cosas cada cual más absurda como "Quee.... Ayer Uwe Boll os dejó impresionados con Bloodrayne ¿verdad?". A lo que yo, mentalmente respondía "por supuesto que sí, me impresiona cómo un director puede cagarla película tras película, y que exista alguien que ingiera y saboree sus cagadas, como tú." Pero claro está, exteriormente proyecté una de mis hermosas sonrisas, que dicen mucho más que palabras.

 

Aquí se decidió el destino de la humanidad.

 

Oso desaparecía por momentos abducido por su reciente fama, Ragnarok sostenía su cámara en alto como todo un profesional del medio para no perderse nada de lo que ocurría, Jepeto boy continuaba Jepetizando a diestro y siniestro... Dimitri acompañaba a Oso en su cruzada... Y yo, me limitaba a observarlo todo, a revisar de arriba abajo todas y cada una de las salas del recinto. Me acerqué junto con Ragnarok a la sala de actos donde logré que Luis Royo (¡¡tus fans exigimos que dibujes cosas nuevas!!) y Azpiri (con un atractivo estilo propio) me firmaran un libro (la firma de J.M de Prada... Como que me da un poco igual).

 

Pronto a todas las personalidades del recinto se les acompañó a una sala "vip" donde se servían copas y canapés por lo que pude ver desde la puerta. Oso por supuesto fue invitado a la ingesta de aperitivos y copichuelas selectas. Al resto nos prohibieron la entrada... ¡¡¡MALDITOS!!! (recé para que Oso escupiera un moco en la copa de...)

 

Las sillas de plástico del jardín de Julio Peces cumplieron bien su cometido como improvisado patio de butacas

 

Con el cabreo que llevábamos por no poder acompañar a Oso, fuimos a la sala de proyecciones para asistir al estreno mundial de La noche de los muertos vivientes en 3D (película entretenida sin alardes ni pretensiones). Al acabar, como una jauría de perros hambrientos nos desplazamos a la sala contigua donde se hallaba el ring en el que se produciría el ansiado enfrentamiento. Sentado en primera fila me acomodé a la vez que sentía un desagradable retortijón de estómago... ¡¡¡Estaba temiendo por Oso!!! JOAJOAJAOJAOJAO! ¿¿Pero qué leches?? Desde un primer momento me mentalicé de que el combate sería un divertido show pero allí había médicos de urgencia (¡glups!). Por la cara de Oso... Vi que él también parecía sentir pánico ante aquella situación, todos estábamos tremendamente nerviosos.

 

Oso se dejó ganar para poder probar este flamante 4x4

 

Tras unos larguísimos minutos en los que la gente gritaba, algunos gorreros y cholas palmeaban y berreaban cual cochino esquizofrénico, subió al ring un extraño y redondo ser con una máscara blanca de El Santo mal puesta (la descripción es cutre, pero el directo era mucho más cutre), En un primer momento pensé que era el fantasma tío de Casper, Gordi. Sin embargo el ser en cuestión era Juan Manuel de Prada, que, haciendo alarde de sus dotes interpretativas presentó el evento.

 

Ni siquiera El Santo quiso perderse el combate del milenio (Foto de Miguel Rodríguez).

 

Según Juanma "el director Uwe Boll ha sido denostado, vilipendiado...(falta de sinónimos = silencio) ... por fans y detractores, los detractores porque odian sus películas, los fans porque ya se han sumado a los detractores"... VEAMOS... ¿¿Qué se extrae de tal frase?? ¡SIMPLE! Si es denostado por fans y detractores, los detractores porque son eso... Y los fans porque se suman a los detractores, ¡¡¡UWE BOLL NO TIENE NI UN FAN!!! Pero todos sabemos que eso es mentira, sabemos que sus únicos fans son el propio Juanma, y Paul Naschy.

 

 

 

 

Ni más ni menos, así fue cómo ocurrió todo, tal y como lo veis... Si nos fijamos, al principio podemos reconocer a todas esas personalidades comentadas anteriormente: Uwe Boll (realizando sugerentes calentamientos previos al combate) Juanma el Showman, y también aparece Naschy (egocéntrico irremediable) hablando con un colega suyo... Posiblemente diciendo algo como: "YO habría construido un mejor ring", o "YO, Paul Naschy he puesto a la venta MI colección de dvds a un magnífico precio"

 

JM: Osito lindo, ¿ves ese ataúd de ahí?, esta noche dormirás en él.

Oso: ej... ejejeje.... jejejeje.

 

Lo mejor sin duda y sintiéndolo mucho Oso, no eras ni tú, ni Uwe... Era esa belleza rubia que paseaba el cartelito (suponemos que dándose cuenta de que las miradas no se proyectaban en dicho cartel) cuya sonrisa anuncia "sé que estoy buenísima y por eso estoy aquí" .

 

 

 

En cuanto al Cinecutre Staff, Ragnarok permanecía estratégicamente colocado para captar a la perfección todo lo que ocurría cambiando si se precisaba de ángulo, a fin de lograr una mejor visión de los acontecimientos, mientras Cacaman y Dimitri ofrecían apoyo moral a Oso que apareció como una gran estrella del boxeo con una monísima camiseta azul que quedaba pero de requetemuerte, acentuando su buche cervecero. Se podía apreciar que tenía los nervios a flor de piel, pero la inmensa mayoría de los presentes confiaba en él, y aunque conocedores del resultado, estábamos allí para apoyar a Oso, divertirnos y ver cómo al menos éste le soltaba algún puñetazo que otro.

 

El bizarrismo y extravagancia del acto no sólo atrajo a los frikis de la zona, sino que también levantó la curiosidad de numerosos gafapastas, como Isabel Coixet (en la foto).

 

Watchful, yo y la comitiva anti-Uwe, presenciábamos el combate en primera y segunda fila.

 

Los funcionarios de Alhaurín de la Torre concedieron un permiso especial a Julían Muñoz, para que pudiera cronometrar el combate

 

Tras presentar al jurado (por supuesto liderado por el inigualable y superior Paul Naschy) se presentó al árbitro (director del festival). Oso hizo su aparición, acaparando por un momento el show cuando mencionó esas gloriosas palabras sosteniendo en alto un Oscar de plástico "¡¡Esta va a ser la ocasión en la que Uwe Boll va a estar más cerca de un Oscar en toda su vida!!" (por supuesto toda la gente soltó alaridos de apoyo).

 

 

Se presentó entonces a Uba, por supuesto acompañando el hecho, de multitud de abucheos, todo en plan coña claro, porque que quede claro, le criticaremos hasta la saciedad, pero no podemos ni vamos a negar que sus vergonzosas películas nos hacen disfrutar y partirnos la caja sean del género que sean.

 

Para empezar, Oso iba porque aceptó el reto, pero ello no implicaba que debiera convertirse en el más grande boxeador de la historia en 2 meses. Continuando con su habitual entrenamiento personal (cerveza y bocadillos), se plantó frente al experimentado boxeador que es Uwe (CLAAAAROOOO, si el reto fuera ver quién hace la crítica más cojonuda y descojonante de una película, Oso habría llevado toda la ventaja, pero quien lanzaba el reto era Uba y por supuesto debía ser algo en lo que llevase ventaja...).

 

Uwe entrena su método de financiación

 

¡¡¡¡CLINNNNG!!!! Comenzó el combate, y... NADIE HACÍA NADA. Uwe se movia lentamente hacia Oso, que empezó asestando tímidos puñetazos que no conseguirían derribar a una mosca en fase terminal.

 

 

Poco a poco Mr.Uba ganó terreno y arrinconó a su adversario en una esquina y le propinó dos ganchazos de izquierda. A partir de ese momento, Oso comenzó su planeada huida por el ring, ¡pero coño! ¿A quién le sorprende?, ¿qué cojones esperaban ver, entre un boxeador profesional y una persona que no tiene ni puta idea del tema? ¿pretendían ver saltos contra las cuerdas?, ¿pretendían ver sangre a chorros?, ¿intestinos desprendidos? Pues no colegas, esto es boxeo real ¡¡¡si te sueltan un puñetazo inicial que te acojona, huyes y a tomar por el santo culo!!! La vida es así, cada ser humano vela por su integridad física, y nadie está dispuesto a recibir galletos si puede evitarlo, es así de simple y así de real.

 

...Entonces Uba usó sus tele-hondas provocadoras de dolor de cabeza y Oso huyó aturdido...

 

Desde el primer puñetazo, Uwe advirtió de la talla de su oponente, y se mantenía en el centro del ring girando a la vez que Oso, realizando aspamientos burlescos con los brazos, mientras el oponente realizaba sus característicos saltos de rana desplazándose lateralmente sin perderle de vista.

 

"¡Ay, ay , ay, que me pega!"

 

El segundo round fue mas agresivo por parte de Uwe, que no dejó respirar al colega Oso, quien más acojonado aún, vio reducido el espacio del ring, y fue acorralado contra las cuerdas continuamente. Tras huir, recibir, recibir, huir, recibir y recibir unos cuantos puñetazos más, llegamos al momento caída. ¡Oso se desploma! ¿Por qué? ¿Qué había ocurrido?, casi inapreciable pero ¡¡¡Uwe le pone la zancadilla!!! (Nota del Webmaster: esto es algo que está por confirmar, jajaja) ¿¡Será cabrón!?¡¡¡En aquel momento sentí rabiaaaaarghhhh!!!

 

Juzguen ustedes...

 

¡BAH!, pensé que Oso llegaría a darle una ostia que no olvidaría pero no fue así. El webmaster seguía actuando como una piñata de cumpleaños, una piñata digna sí, ¡pero una jodida piñata!

 

Pincha en algunas de las imágenes para ampliarlas. Las poses del árbitro Julio Peces no tienen desperdicio (fotos de Miguel Rodríguez).

 

Recuperando de mi mente esos primeros instantes en los que Oso le propina unos cuantos puñetazos (así como un momento grandioso en el que se propinan un puñetazo mutuo) me sentí completamente saciado, al fin y al cabo esperaba que fuera a producirse algo similar a lo que vi. Lo siento Oso, colega, ¡pero así es!

 

Jesucristo rezando en el monte de los olivos

 

El combate se hizo corto, pero realmente fue intenso. Sí, muy intenso, todos esperaban ver mucho más movimiento en el ring, esperaban ver boxeo profesional, pero no seamos incultos, ¡¡no se puede ver boxeo profesional si uno de los dos boxeadores no es profesional!! Ante todo, el evento fue un show, un significativo y simbólico show en el que por primera vez un crítico se medía realmente en un ring con el director objeto de las críticas. Para todos los gorreros, paletos, y demás zarigüeyos que buscaban algo a lo pressing catch, les envío cordialmente a la mierda con una acreditación especial. Si el combate no fue lo que esperábais, es que sois seres subnormales. A los demás también os envío a la mierda... Porque sí.

 

Oso55, el primer boxeador de la historia en herirse la rodilla en un combate.

 

Finalmente, tras declarar vencedor al único boxeador sobre el ring (estúpida victoria al fin y al cabo), Oso fue de nuevo abducido, transportado al maravilloso mundo de los flashes de cámara, las entrevistas absurdas en plan "¿cómo te sientes tras haber sido derrotado?" (pregunta por supuesto merecedora de una de mis sonrisas).

 

Oso, desde aquí te lo digo, has vivido una experiencia inolvidable colega, en serio. ¡Guárdala porque no se producirá ninguna como ésta en toda tu miserable vida, tío!

 

No os engañéis, esto no es un abrazo. Oso tenía los guantes manchados de mierda, y ¿qué mejor sitio para limpiársela?

 

Acabado el combate, Oso tuvo tiempo para participar en otro momento bizarro. Y es que cuando se fue al baño para cambiarse de ropa, se encontró a Paul Naschy. Mientras ambos descargaban sus orines, tuvo lugar una divertida y amistosa conversación en la que Naschy alabó los cojones de Oso, le insisitió en que Uwe era un grandísimo director como había demostrado con Bloodrayne (ay, la edad...), y le dio la enhorabuena por haber participado en el combate, ya que, según él, actos como éste son los que le hacen a uno famoso y hay que saber sacarles provecho. Ya veremos...

 

Aunque Uwe Boll le derrotó, Oso se subió al ring de nuevo, para pelear con los promotores, quienes, por supuesto, le ostiaron bien. Y es que Ragnarok lo dejó bien claro "¡A Oso le han visto cara de Punching y ahora todos quieren pegarle!" (Foto de Miguel Rodríguez)

 

Tras despedirnos de toda la gentecilla que pululaba por allí, y hacernos un par de fotos de grupo con "Uba", nos marchamos hambrientos del Palacio de Congresos. Oso continuaba siendo el de siempre, pero había sido el protagonista del que sin duda era el evento más esperado de todo el VII Festival de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, y pese a su derrota, estaba más contento que Cacaman ganando al Mario Kart (¡¡entrenaré duro y te venceré!!).

 

Paul Naschy: YO habría hecho mejor esta crónica