Review

  

ADVERTENCIA: Esta película fue vista y analizada por profesionales, en este sentido Cinecutre.com insiste en que nadie debe intentar ver esta película a riesgo de pudrir sus retinas y sufrir irreversible trauma cerebral.

 

¿Saben? Hay veces en la vida en que uno debe vérselas de frente con la realidad, encarar los miedos y superar las durísimas pruebas que nos pone el destino (que puede ser un hijoputa de cuidado como veremos en breve). Os pongo ejemplos; Zack Snynder y Frank Miller nos mostraron lo lindo que lo pasaban los niños espartanos de 7 años con la “agogé”; los aborígenes australianos les cortan el prepucio a los jóvenes y les perforan un poquito el pipilín con astillas y sin siquiera salivita, todo sea para hacer oficial su paso a la hombría; y se dice que para que te admitan en algunas pandillas latinoamericanas te debes someter a amigables palizas y singulares tratamientos de belleza como sostener hojas de gilette con la boca mientras “el chino”, “el loco” y “el cholo” te hacen cosquillas en los pies… es que tienen sentido de humor los chavales.

 

Pero bueno, ¿a qué viene todo esto? Pues a que los cinéfilos también nos enfrentamos a dolorosas pruebas, claro que el dolor no será muy físico que digamos; más bien el que llorará como putita será nuestro abusado cerebro, que aún acostumbrado a la mierda más olorosa, en más de una ocasión será sorprendido con abominaciones como la que les presento ahora. Después de ver esto NADA puede ser tan malo, ni tan doloroso, ni tan desagradable. Mucho nos cagamos en los remakes innecesarios o en las “movies”, pero es que los monigotes que filman esas cosas SON ARTISTAS comparados con lo que viene a continuación. Señores, con ustedes…

 

  

“EL ABOR…digo, EL HIJO DE LA MÁSCARA !!! “

Nada raro que después de haber visto la imagen de arriba les vengan malestares de toda índole, sobre todo esa sensación de gangrena en los globos oculares que es lo más normal del mundo. Yo les puedo jurar que después de ver esta basura me temblaban las manos de la rabia, tenía la voz ronca además de dolor de cabeza y un agudo ardor en los ojos. Y NO, LA FARRA DE LA ANTERIOR NOCHE NO TIENE NADA QUE VER, TODO ES CULPA DE ESTA PUTA PELÍCULA.  Me imagino que una persona normal tendría que internarse a causa de los cólicos y espasmos que produce tragarse esta boñiga. Os aseguro que pocas veces os sentiréis tan humillados e insultados; simplemente no hay cómo aguantar esta subnormalidad. Cada segundo del metraje es un atentado terrorista a la paciencia y a la salud mental del espectador. Cada secuencia, cada escena, CADA PUTO CHISTE NO HACEN MÁS QUE DARNOS GANAS DE REBANARNOS LAS CÓRNEAS CON LAS UÑAS. Nos vienen a la mente divertidas ideas como piromanía, canibalismo, coprofagía; y por supuesto, un rápido, reconfortante y liberador suicidio.

 

  

Persona común y corriente después de ver la película por primera vez

 

Antes de seguir repasemos un poco la historia. En 1994 a los ejecutivos de nuestra adorada New Line Cinema se les ocurre llevar al cine el cómic publicado por la editorial Dark Horse, pero rebajando considerablemente el nivel de violencia del mismo (que para los que no lo saben, la adaptación no es muy fiel que digamos). El resultado es la película que todos conocemos protagonizada por un Jim Carrey en estado de gracia y una joven Cameron Diaz. Pepinazo absoluto en taquilla y respaldo de un público satisfecho (comandados por un entonces enternecedor Kusomaru que SE CAGABA en términos como “guión”, “dirección”, “montaje” o “actores”) fueron los motivos que hacían inevitable la llegada de una secuela, que para mal tardó ni más ni menos que poco más de una década en estrenarse.

 

El 2005, época oscura donde los frikis tenían las pollas moradas y las palmas de las manos con pelos y enfermedades varias de tanta paja salvaje que se hacían viendo los trailers del Episodio III. Teniendo en cuenta este contexto socio-cultural ¿a quién coño le importaría una secuela de una película que eternamente reponían las cadenas estatales los sábados por la noche después del deportivo? (y que además nadie veía por eso de estar haciendo el simio con los colegas en alguna pocilga de mala muerte). Tal vez intentaban llegar a los niños de esfínter blando que alegremente orinaron las butacas del mundo entero riendo las chorradas de Jim Carrey; sólo que esos inocentes pequeños ya no eran ni inocentes ni pequeños, y además preferían dedicarle sus micciones al granuja de George Lucas o a Frank Miller, Christopher Nolan y a Peter Jackson (SÍ, KING KONG PELICULÓN CON DOS COJONES) que también estrenaban peliculones.

 

¡Oh no! Nuestros valientes ejecutivos necesitaban a oto público para realizar la película ¿los pequeños de ahora tal vez? Total, esta futura generación XXX sólo se divierte con chistes que involucren a todos los desechos que evacúa el cuerpo humano, el guión ya no era un problema. Sobre los actores… mmm… Jim Carrey estaba muy ocupado acabando su carrera además que ahora cobra una barbaridad. La solución no podría ser otra; rescatar de la mendicidad a algunos actores de tres al cuarto, entre ellos a algún comediante venido a menos que hace tanta gracia como un tumor en las gónadas; y de paso nos conseguimos de por ahí a algún miserable con algún insignificante ñordo en el currículum, y le damos un catre y un bocata para que se ponga al mando del proyecto. De todas formas hay que esbozar un guión… Bueno, era lógico que dopar insensiblemente a un pobre mandril y ponerlo al teclado no daría los resultados esperados, pero peor es nada.

 

El resultado bien puede ser un adelanto de la juerga que nos espera el 2012, o lo que es lo mismo, UN MOJÓN DE PROPORCIONES BÍBLICAS. ¿Qué palabras puedo hacer para describir esta atrocidad? Digamos que el holocausto judío es un paseo por el parque con la familia al lado de The Son of the Mask; si se aplicara el tratamiento Ludovico en la vida real bastarían 5 minutos de esta monstruosidad para convertir al psicópata violador más sádico y perturbado en un angelito de Dios.

 

Antes de explicar de qué va esta mierda quiero que sepan que el maltrato inhumano al que me vi sometido comenzó desde el mismo momento en que inserté el dvd (versión argentina) en el reproductor. Por favor miren con cuidado el siguiente menú de opciones:

 

  

 

Obviando el hecho de que he visto menús “armados” más dignos (con “armados” me refiero a menús honradamente piratas hechos con el TMPGEnc DVD Autor en 3 minutos para screeners y Cam-vids de mierda), pareciera que falta algo; algo llamado “Configuraciones”. Ahora, si he currado todo el año como un puto puerco para instalar un maldito equipo de sonido que me permita disfrutar a plenitud del sonido Dolby 5.1 entre otras cosas… ¿No deberían tener estas ediciones la posibilidad de configurar el audio de la película? ¿Y si me encabrona sobremanera que a los actores les paguen por poner sus caras y les cambien las voces por doblajes censurados a cada cual más sobreactuado y patético? ¿Y si no me molesta el hecho de leer subtítulos? ¿ME PUEDEN EXPLICAR DÓNDE COJONES PUEDO CAMBIAR EL AUDIO, LADRONES? Ilusamente me adentré en los extras, donde además de encontrarme con este trailer para la tv…

 

 

Che, pero que es esta mierda loco… VOS SOS UN PELOTUDO!!!

…me encontré con una galería de imágenes en la cual destaca…

 

  

…este reprochable acto de crueldad. Un bebé meando a través de un aparato que permite al usuario mearse hasta en el techo. HU-MOR con mayúsculas.

 

Que quede claro que Argentina me parece un país bellísimo, su gente “re-copada” (como dirían por allá) y los artículos de McCloud de los mejores de la web. PERO LOS QUE HAN EDITADO ESTE DVD SE HAN PASADO DE HIJOS DE PUTA. Paso de una buena vez a analizar (y recordar irreversibles traumas) el mondongo diabólico éste.

 

El dolor comienza con una exposición de máscaras nórdicas en un museo de “Edge City” donde aparece Loki, el cutre-dios de las travesuras (interpretado por un muy necesitado Alan Cumming); y usando sus poderes sobrenaturales reclama su dichosa máscara. Esta secuencia prueba que los productores se han gastado el presupuesto de la película en todo: birra, drogas, putas, plátanos… PERO DIFINITIVAMENTE NO EN LOS EFECTOS ESPECIALES. Ya le dedicaremos unas palabritas a esto.

 

  

Y hablando de FX. Este otro perdedor de impecable y envidiable currículum artístico interpreta a un actor de Motion Capture.

 

Más tarde la máscara va a parar a la casa de un infeliz llamado Tim Avery (¿alguna especie de referencia al famoso dibujante Tex Avery? La familia debería plantarle una demanda a esta panda de sinvergüenzas por la sola mención). Este proyecto de caricaturista sueña con crear alguna franquicia de éxito pero todo lo que dibuja no es más que excremento infecto como la propia película. Y además su esposa desea concebir un hijo. El estrés es demasiado y la presión no lo deja en paz por lo que sufre de horribles pesadillas de bebés con colmillos siendo literalmente disparados del útero de su mujer. Lawrence Guterman, que viene a ser el director de turno, no se corta a la hora de mostrarnos esta grotesca escena, y logra con sumo acierto transmitir el AGOBIANTE HORROR que supondría soñar semejante pesadilla.

 

  

“Y fue entonces cuando comencé a darme cuenta de que no me sentía del todo bien oh hermanos míos”

Más tarde, Avery tiene que ir a una fiesta de disfraces en la oficina y decide probarse la puñetera máscara transformándose, no en un caricaturesco y ocurrente bufón verde, si no en un intento de chuloputas con peinado de plástico y expresión de mandril autista, totalmente falto de carisma, y que lejos de hacer mínimamente un chiste coherente y no insultante, te hace desear cercenarlo a hostias cada vez que abre la puta boca.

 

  

Ojalá algún día sean los personajes quienes reten a los críticos a boxear. Yo de buena gana le quito esa sonrisa de la cara al atorrante este.

 

En medio de todo se marca un videoclip que doblado al español latino es 1000 veces más doloroso y sonrojante. Y que yo, el buen samaritano, les muestro para su deleite:

 

 

Acá es cuando te abochornas y no sabes por qué, tus manos chorrean sangre por la presión con la que hundes tus uñas al hacer puños, empiezas a babear espuma y transpirar como un puto cochino, las hemorroides se ponen más hijas de puta que de costumbre… supongo que captáis la idea.

 

Pero la película recién está comenzando señores. Llega el interfecto a su casa y se trajina a su señora llenándole el bombo de canto. Ahora bien, ¿había necesidad de mostrar una animación de los espermas mutantes fecundando un óvulo?

 

 

 Jódete Kubrick

 

9 meses después nace la bestia, el anticristo, Pazuzú. Una verdadera abominación cuya gracia consiste en comportarse como un dulce bebé en brazos de mamá pero desquiciarse y tocarnos abusivamente los cojones con las infinitas subnormaladas que se le ocurren en presencia de su desequilibrado progenitor; y a eso sumémosle que el perro se pone la máscara para recuperar la atención de sus dueños a base de gags imbéciles y más vistos que su santa madre en pelotas, que estarán bien en Tom y Jerry pero en una película de imagen real no hacen reír, HACEN ENCABRONAR UN BARBARIDAD. Por favor sed piadosos queridos lectores, no me pidan que describa cada una de las SALVAJADAS con las que nos torturan a partir de este instante. El sólo recordarlo me produce un dolor cerebral que ni esnifando granizo.

 

Avanza el metraje, algunos espectadores ya habrán caído y se arrastrarán babeantes por el suelo; los de estómago más resistente aguantaremos como benditos mientras miramos dulcemente los clavos salidos de la butaca de  enfrente (por lo menos es lo que recuerdo de cuando la vi en cines; un hurra por mí), y los niños… ¿ES QUE NO HAN PENSADO EN LOS NIÑOS AL HACER ÉSTA BASURA?

  

Un minuto de silencio por la generación de mongoles terminales que crecerán con el trauma de haber visto esta película.

Como es evidente que la próxima hora es un compendio de odiosas pendejadas, me saltaré al tramo final de la peli ¿vale? Loki localiza al aborto de la naturaleza y se lo lleva a un estadio para cambiarlo por la máscara. Su padre se transforma nuevamente, rescata a ese pequeño cabrón que hasta hace unas pocas horas le meaba en la cara y le vomitaba todo el auto (Arghhhggh… MI CEREBRO!!!). Moralina barata para acabar y los eternamente esperados créditos hacen su heroica aparición. Eso sería resumir la película drenando los kilos de purulenta cagada que suponen las escenas…”cómicas”. Cómicas para los individuos (les iba a llamar primates, ¿pero qué me han hecho esas nobles criaturas para merecer semejante calumnia?) que se relamían de gusto pensando lo que se iban a forrar. Espero sinceramente que todas sus ganancias más su Razzie y los 6 “Raul Julias” se los introduzcan cariñosamente por el recto. Es lo menos que pueden hacer.

 

DEFECTOS ESPECIALES

 

 

Básicamente es por esto que The Son of the Mask marca un antes y un después en la historia del cine. Todos tenemos un límite, yo ya no puedo seguir describiendo con palabras tanta vergüenza ajena, tanta aberración, tanto odio. ¿ACASO NO SE DABAN CUENTA LOS ANIMADORES DEL BRUTAL HOMENAJE A LA MIERDA QUE SE ESTABAN CURRANDO?

 

A riesgo de terminar sedado y maniatado en algún manicomio les contaré una escena donde estos caballeros de la New Line dan rienda suelta a su arte: Al mostrenco le dan ganas de joder en la madrugada y comienza a llorar como un descosido. Nuestro denodado e intrépido protagonista va a calmarlo con su biberón, sólo que con el sueño se confunde y agarra una lampara, y justo cuando está a punto de ponerle fin a nuestro dolor…

 

  

The horror…

 

Menuda sodomización prehistórica a la inteligencia, tanto niños muriendo de hambre en el mundo, tantos países subdesarrollados, tantas enfermedades sin cura…Y NADIE HACE NADA PARA QUE ESTOS DESALMADOS NO NOS ATRAQUEN VILMENTE EL SUELDO CON SU PELÍCULA.

 

Como podrán observar, los cinecutreros a veces debemos armarnos de cojones y de valor para poder presumir de haber visto guarradas anormales como la que nos ocupa. Tal es el hedor y el asco que desprende esta cosa que desde el día de su estreno no la han podido mover del Bottom 100 de la IMDb; vale que hoy cualquier basura se cuela en el número 1 durante unos días y desparece tal cual (como el concierto 3D de los Jonas Mamones, que al menos estará bien filmado, digo…) pero conservar tu puesto durante 4 (o más) años es una proeza sólo igualada por la Mágnum Opus de Su Majestad San Uwe.

 

  

MERCHANDISING FAIL

¿Quién coño compraría un disfraz de ésta película?

 

Por favor no la vean; y si lo hacen y los internan o algo, no me hago responsable.