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Criticas

Transformers


Imagen Transformers

Titulo:

Transformers

Director:

Michael Bay

Pais:

Estados Unidos

Actores:

Shia LaBeouf, Megan Fox, Josh Duhamel, Tyrese Gibson, Jon Voight, Rachael Taylor, Anthony Anderson, John Turturro

Año:

2007

Duracion:

144'


Autor:

Dimitri Hardcore

Fecha:

17/07/2007

Genero:

ACCIÓN

Calificacion:

CUTRE DE LA OSTIA

"Disculpe señor, ¿podría escupirme, darme una patada en los cojones, metérmela por el culo y para rematar, defecar en mi boca? Además, le pagaré por ello, y tranquilo, no sólo no me sentiré humillado, sino que le aplaudiré y le recomendaré a todos mis amigos". Ahora imaginad que vosotros, queridos lectores, sois ese chico que quiere que le sometan a todo tipo de vejaciones, y que el hombre al que se lo pedís se llama Michael Bay, que en lugar de escupiros y sodomizaros, os invita a que veáis su última película, Transformers, por supuesto cobrándoos por ello. Y no sólo os gusta, sino que la recomendáis abiertamente para que nadie se pierda semejante peliculón.

 

Porque no debemos engañarnos con una fortísima campaña de marketing y la malentendida nostalgia de "es que me encantaba la serie de niño, la película me va a molar por huevos". Transformers es sin lugar a dudas el mayor truño del año, y me atrevería a decir de la década, y eso que aún no ha terminado.

 

Esta película es un insulto a la inteligencia, una tomadura de pelo, una estafa. No se puede tolerar todo porque se llame Transformers. No vale el argumento, de que es un film de efectos especiales, acción y robots dándose de hostias, y que no se le puede pedir más. Eso es FALSO. Podemos ir a la sala sabiendo cómo es una película, y obviamente no podemos pedirle lo mismo al cine de Michael Bay que al de Clint Easwood. Parece obvio, pero no por eso hay que tolerar que nos traten como a gilipollas, que nos insulten a la cara. ¿Acaso cuando vamos a ver una peli de animación, por el hecho de estar pensada para niños la exigimos menos? Yo no. ¿Es lo mismo Shrek que Simbad? ¿Es lo mismo Buscando a Nemo que El espantatiburones? Siguiendo ese argumento, cualquier film de animación es bueno, porque al ser para niños vale todo. No toda la animación es igual, no todas las cintas para niños son divertidas, las hay buenas, malas, regulares, obras maestras...

 

directorucho 

 Aquí vemos como Michael Bay planifica sus escenas, con los brazos cruzados

 

Parece una obviedad ¿no? Pues debe ser que no lo es, a tenor de los resultados de Transformers no en cuanto a recaudación que no es ninguna sorpresa, pero sí en cuanto a la pasión que está despertando en el respetable. Puede que el título nos evoque tiempos mejores, nuestra niñez, adolescencia, o lo que coño sea. Y es evidente que no es un tipo de película para trascender en la historia, y que busca entretener. El problema es: ¿con eso basta? Que no tenga pretensiones de ganar el Oscar a la mejor película, no significa que se pueda tolerar la incompetencia de un director pasado de vueltas, de unos diálogos absolutamente ridículos y un compositor que debería ser juzgado por crímenes contra la Humanidad.  

 

Sin ningún tipo de dudas, el mayor problema de Transformers es su director, el señorito Michael Bay. Este ¿cineasta? se caracteriza por sus planos de medio segundo, sus rebuscados movimientos de cámara, orgías de explosiones y efectos especiales, y por una inmensa incompetencia. La Roca es su cinta más redonda y divertida, y de eso hace ya 11 años. Por el camino, quedan subproductos como Dos policías rebeldes 2, Pearl Harbor, Armageddon o La Isla (que siendo una chorrada es infinitamente mejor que Transformers).

 

No puedo entender como Steven Spielberg, el Rey de Reyes del cine mundial, haga de mecenas de este sujeto, y esté detrás de este engendro. Supongo que la elección de Bay se basa en su "capacidad" de manejar ingentes cantidades de pasta en megaproducciones veraniegas, con el fin de recaudar aún más pasta. Es decir, que Bay es un mercenario al servicio de la chequera del mejor postor, y que su sello más personal es aturdir al espectador. Lo de contar una historia debe ser que está pasado de moda, qué le vamos a hacer. "¿Para qué voy a pedirle a los guionistas que se curren algo, si sólo con el título del film tendré a millones de personas haciendo cola?" debió pensar, y joder, acertó, vaya si acertó.  

 

Transformers es la séptima película de Bay, y da la sensación desde el primer segundo de que ya la hemos visto. Ya no sólo por lo jodidamente predecible que es el guión, sino que su forma de dirigir es exactamente la misma cuente la historia que cuente. Da igual rodar sobre la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, sobre dos polis negros que son coleguitas o sobre un par de clones que luchan por sobrevivir. A él le da igual de qué va la película, porque sólo sabe dirigir de una manera. Con una historia de robots espaciales que se pelean por conseguir un cubo mágico no iba a ser menos.

 

Bay y LaBeouf 

 "Espera que revise otra vez "Armageddon". Es que toda mi filmografía la ha dirigido Bruckheimer, yo sólo ponía el nombre"

 

Porque se puede afirmar sin miedo a equivocarse que Michael Bay se PLAGIA a sí mismo. Si no os lo creéis echadle un vistazo a su filmografía, especialmente a Armageddon y La Isla y comprobaréis que es cierto. A este director se le llena la boca de saliva con los cazas de combate, con el Pentágono, con el Ejército, con politicuchos dando discursos patrióticos y demás chorradas. No se me ocurre alguien más adecuado para rodar un spot para captar marines, o soldados dispuestos a ir a la guerra de Irak. Nadie mejor que él para presentar una guerra como un videojuego, y que los chicos piensen "guau, como molan las guerras, yo también quiero matar inocentes y disparar contra periodistas".

 

Como decía, Bay se plagia a sí mismo. Si se quiere homenajear es cosa suya, aunque yo creía que a veces se "copian" planos de grandes películas, que a un realizador le sirven de inspiración (y si no ahí tenéis a Uwe Boll, que al menos es más honrado que Bay, y cuenta con muchísimo menos dinero). No, Bay prefiere homenajearse a sí mismo en plan "que bueno soy". En Transformers decide tener a Armageddon como inspiración, abusar de la cámara lenta y del patriotismo exagerado. Por cierto, ya atufa la obsesión que tiene con las autopistas. Lo hizo en Dos policías rebeldes 2, lo repitió en La Isla y claro, lo tenía que repetir en Transformers. Es decir, que Bay obliga en su contrato a que haya una cláusula en la que en sus filmes aparezca una escena de persecución en una autopista de tropecientos carriles. Y qué casualidad, vistas las tres escenitas de las autopistas en las tres pelis, son jodidamente idénticas las unas de las otras.

 

Pero me parece más grave aún un detalle, y es el de plagiarse sin ningún tipo de pudor o de vergüenza. Si recordáis el plano de Dos policías rebeldes 2, que aquí bautizamos como "El tiovivo", que consistía en mover la cámara de forma circular sin cortar el plano, en Transformers lo encontraréis de nuevo, más corto, pero idéntico. ¿Y a cuento de qué viene homenajear la escena de las bengalas de La Roca, donde Nicolas Cage tenía que evitar que destruyesen Alcatraz? En esta ocasión, Shia LaBeouf hace lo propio desde lo alto de un rascacielos, con imágenes escandalosamente parecidas. 

 

Su forma de trabajar es la de contar las cosas lo más rebuscadamente posible. Se podría ahorrar un millón de planos por película, si no considerase en meter ralentizaciones de unos tipos saliendo de un avión o de una pechugona gritando mientras un robot pasa por encima de su cabeza, por no remontarnos más atrás y recordar que este desvergonzado ha hecho un plano subjetivo ¡DE UN PERRO! Y resulta ofensiva la consideración que tiene Michael Bay de las mujeres, a las que trata como simples objetos sexuales, donde sólo importa su cuerpo, vamos, que la cámara es una extensión de su polla a la hora de mostrarnos una mujer.

 

jamona 

 Ahora sólo hay que imaginar a Bay dándola por detrás...

 

Y es incomprensible que no sólo se haga un homenaje en cuanto a planos o escenas similares, sino que resulta escandaloso que obligue a meter en el guión perlas de la talla de "esto mola más que Armageddon". ¿A cuento de qué se mete semejante autobombo, digno del mejor onanista? ¿Tan inepto es, que se cree que su filmografía está plagada de obras de arte como para hacer eso? Ah, y no podemos olvidar un plagio descarado del guión de la peli del meteorito. Si recordáis, en Armageddon hay una escena donde Bruce Willis le dice a Billy Bob Thorton, que sus chicos ayudarán a la NASA a salvar el mundo si aceptan ciertas condiciones. Uno pide que se le quiten las multas de tráfico, otro que vuelvan los cartuchos de ocho pistas, y ninguno quería volver a pagar impuestos. Bien, pues en Transformers hay una escena que es idéntica. El personaje de Shia LaBeouf exige a John Turturro, que le quiten los antecedentes a la chica (Megan Fox), que se libere a Bumblebee y demás. Podríais pensar, "qué exagerado, no tiene nada que ver", pero de verdad, es un calco tan descarado que saca de quicio porque está rodada exactamente igual. Inaceptable.

 

Tras criticar a Michael Bay, repito, máximo culpable (que no el único) de este desastre sobrevalorado, paso al guión. Lo primero que hay que decir es que no hay guión. Cosa, que además me decepciona profundamente, porque viene firmado por Alex Kurtzman y Roberto Orci, autores del libreto de Misión: Imposible III, un peliculón se mire por donde se mire. Decía que no hay guión. La historia es simple, lo cual es normal y no se debe exigir más. Un pajillero de instituto sueña con tener un coche para poder ligar con las tías, que por ahora pasan de él como de la mierda. Consigue su ansiado buga, que es ni más ni menos que un Autobot, una raza alienígena de robots que se convierten en distintos objetos, en este caso en una carraca amarilla. Mientras, los Decepticons llegan a la par a la Tierra para conseguir un objeto con el que conquistar el planeta y el universo, cosa que los Autobots, liderados por Optimus Prime, intentan evitar.

 

Con esta premisa debe esperarse mucho efecto visual, mucha acción, y joder, mucha diversión. De las dos primeras va sobrada, de la tercera... El guión confunde el alternar la acción con alguna gracia puntual, con hacer una comedia con robots que se pelean de fondo. Se abusa del humor facilón y gratuito, el simple, el chusco. Es decir, hay que reírse de los negros, hay que hacer la gracia con los sudamericanos, hay que hablar de Bolivia como un país tercermundista de mierda (¿eso hace gracia?). Gags previsibles, como os voy a demostrar. En el cine donde Oso55 (webmaster de Cine Cutre) y yo veíamos la peli, ambos estábamos abochornados de que la sala aplaudiera como borregos los chistes patéticos que se iban sucediendo. En la escena en la que la rubia del ejército va a casa del hacker, mientras los dos están observando en el ordenador cómo un transformer accede a la base de datos del Pentágono, se ve de refilón a la abuela. Oso55 no tardó en decirme "ya verás, ahora la abuela dirá que ya están otra vez con los videojuegos". EFECTIVAMENTE, olé por la originalidad del guión. La sala por supuesto aplaudió semejante topicazo.

 

risas 

 "Eh tío, soy negro, tienes que reírte"

 

El hecho de querer meter un punto cómico es hasta loable, pero no se puede tolerar que se abuse de él sin sentido. Por ejemplo, el personaje de John Turturro es el de un agente gubernamental, en la que el supuesto chiste es que no para de hablar en ningún momento... Lo único que consigue es poner nervioso al personal y que se rece para que no aparezca más en pantalla.

 

Oh, oh y se me olvidaba, es GRACIOSÍSIMO que un coche amarillo se tunee y suene la canción de Kill Bill, ¡se merece un aplauso! ¡Qué humor tan sutil, qué trabajado, qué alarde de ingenio!

 

Los robots en sí son lo único que se salva en esta basura. Están magistralmente diseñados, cada uno con una personalidad muy trabajada, y tienen los mejores momentos del film, tanto en el apartado humorístico como en el de la acción. La escena en la que se esconden en el jardín no está nada mal, y es una pena que no se juegue con ese tipo de situaciones. Por desgracia, esta escena queda manchada por la típica coña de "caca-culo-pedo-pis" que parece funcionar de maravilla entre gorreros y niñatas aficionadas a leer la revista Loka. Me refiero al momento en el que un perro mea en la pierna de un Autobot, o cuando éste hace lo mismo sobre John Turturoo, descargando un chorro de aceite. Cómo no, la audiencia enloquecida, aplaudió semejante genialidad.

 

Las escenas a referencias sexuales tampoco deben faltar. Y menos, en una película de Michael Bay. Hay que meter el punto con los padres de Shia LaBeouf especulando con que está en su habitación machacándosela, "la hora feliz de Sam" creo que lo llamaban.

 

Antes he mencionado la obscenidad con que Bay retrata a las féminas. No se puede pasar por alto el hecho de que en Transformers todas las extras son pibones del quince. La ciudad está plagada de supermodelos en las calles, da igual que estés es un callejón, o en un barrio de yonkis, si el director es Bay, sólo habrá hembras neumáticas, con las que nosotros, pobres mortales, sólo podemos soñar.

 

No tengo nada en contra del cuerpo femenino (todo lo contrario), y soy consciente de que en las películas se vende imagen, y que una mujer atractiva vende más que una mujer "de la calle". Respeto que las protagonistas estén como un tren, pero coño, ¿si la gente anda por la calle no puede haber todo tipo de personas? Si hay alguna fea, gorda o madura, es porque tiene un papel secundario. Mujeres normales, absténgase de querer ser extras, porque Hollywood no puede permitir que haya gente de todo tipo y condición por la calle.

 

Resulta lamentable también que el director de una película te dé todo mascadito, para que así el espectador no se ría por sí mismo. Es decir, que puede haber gags de guión, que con las imágenes o los diálogos nos provoquen una carcajada, lo que es intolerable es FORZAR la risa. Después de que en una de las escenas iniciales Shia LaBeouf hable sobre su abuelo, y venda sus objetos de cuando estaba en el Ártico, pregunta al profesor, "¿tendré buena nota?", y el profesor responde "como mucho un notable alto". En ese momento, un golpe de sonido quiere decirnos "ahora os tenéis que reír, que esto es un gag y a lo mejor no lo habéis pillado". Y si no pretende que nos riamos, no sé a cuento de qué hay que meter un sonido para rematar un diálogo sin ningún tipo de trascendencia en la trama.

 

dedos 

 Turturro: "Tronco, mi agente me engañó y tengo que hacer 10 pelis más con este tipo"

Voight: ¡Mierda, tenemos el mismo agente!

 

En cuanto a los actores, creo que más o menos todos cumplen su papel, que es el de dar coba a los protagonistas que son los robots. Salvo John Turturro, el resto es aceptable, con papeles a su medida. Shia LaBeouf (ya me cansa escribir este puto nombre) está correcto en su papel de adolescente pringao; Megan Fox hace de diosa y de mujer difícil, que naturalmente se enamora del protagonista; Josh Duhamel hace lo propio de marine, y Jon Voight da el pego como Secretario de Defensa, aunque verle defenderse con una escopeta no hay quién se lo trague. Resumiendo, cada actor hace lo que puede, ya que no hay que trabajarse semejantes personajes planos.  

cámara 

 "Joder, vale que que le gustan los planos rebuscados, pero de ahi a que los actores tengamos que llevar una cámara..."

 

Por último, no quiero pasar por alto a Steve Jablonsky, compositor de la cinta. A parte de ser un músico carente de todo tipo de personalidad, es muy dudoso eso de "original music by", teniendo en cuenta que lo que hace este  incompetente es copiar de manera descarada temas de anteriores trabajos de Bay, como pueden ser Armageddon o La Roca. No dudo que el director tiene la última palabra, pero este mercenario musical debería irse al paro. Llenar todos los segundos de metraje de música cansa y satura al espectador, pero parece que todo está permitido. Tiene que haber en semejante producción excesos de todo tipo. La manipulación que hace con su música a la audiencia resulta aberrante. Han capturado a Bumblebee, ponte triste; Shia Labeouf hace el ridículo delante de sus compañeros, qué pena, meto un punteo de guitarra sin venir a cuento y solucionado. En vez de acompañar las imágenes, la música en Transformers las ensombrece, y es un gran lastre para la película.

 

Como blockbuster veraniego, Transformers no da lo que promete, pues salvo su grandeza en el apartado visual, el resto no llega ni a película de serie Z. Es absurda, facilota, excesiva. No es un homenaje a aquella serie que nos hizo disfrutar hace años, es un insulto a la inteligencia. El entretenimiento no consiste en la saturación y en las explosiones, sino en que la historia divierta. Mal entendido, sale algo como esto, sin ningún tipo de personalidad. Los tiempos han cambiado, y parece que la referencia de aventuras ya no es Indiana Jones sino Jack Sparrow, y la acción ya no tiene argumento, ya que el ordenador sirve para tapar todos los agujeros de guión. Son tiempos oscuros, donde el espectador no se rebela, sino que aplaude la basura que le proyectan, y exige secuelas para seguir llenando las arcas de cuatro listos que se lo tienen muy bien montado. Sí a las películas de puro divertimento, sí a los efectos especiales, sí a los hits veraniegos, pero no a que nos traten como a un rebaño, no a conformarse con cualquier cosa. Sálvanos John McClane, me temo que eres nuestra última esperanza.