CRITICAS
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Scott Pilgrim contra el Mundo (2010)

por en 14 enero 2021
FICHA TÉCNICA
 
TÍTULO ORIGINAL:

Scott Pilgrim vs. the World

PAÍS:

Estados Unidos

DURACIÓN:

112 minutos

 

Aviso: Estoy MUY cabreado.

He visto la Scott Pilgrim esa de los huevos y me ha parecido el más irritante pedazo de mierda descompuesta que me he tragado en mucho tiempo. ¿De qué coño van? ¿A quien se le ocurre adaptar una basura de cómics de mierda con estética plagiada de ‘Las Supernenas’, dibujado por alguien con el talento de un mandril sin puta idea de estructurar una página, y con un argumento que insulta a la inteligencia de los subnormales de grado profundo? Joder, es que ya sólo faltaba ponerle movimiento y sonido para acabar de crear el truño definitivo. Y eso es justo lo que han hecho, crear la mayor mierda vista en años.

No sé quién cojones ha extendido la idea absolutamente falsa de que ‘Scott Pilgrim’ pretende ser un homenaje a la cultura friki. Que yo sepa, lo único que “homenajea” esta puta mierda son los videojuegos. Punto. Y a los videojuegos juega todo hijo de vecino, empezando por los canis. Así que de cultura friki no mucho que digamos, sólo una pequeña parte. Y lo de “homenaje”, bueno, si consideráis como tal escenas tan vergonzosas como que cuando el protagonista vaya a mear salga en la esquina de la pantalla una “barra de meado” que se vacía cuando suelta el chorro de agüita amarilla, pues vale, es un “homenaje”. Y también se puede decir entonces que ver Scott Pilgrim es un homenaje a ‘Pink Flamingos’ porque al hacerlo te estas tragando una mierda bien tierna.

Debería salir también una “barra de fimosis” cuando se la descapulla.

Luego está lo del montaje en plan serie manga y las onomatopeyas, todo metido con calzador y mezclando vilmente churras con merinas, que si alguien es tan enano mental como para considerar eso un “homenaje” al cómic, ya ni me molesto en rebatirle, directamente le recomiendo que pise una mina antipersona y que deje de dar por culo, que la seguridad social ya está bastante colapsada.

SCOTT PILGRIM COME TRUÑOS

Dado que esta porquería tuvo lo que se merecía, o sea una distribución de puta pena, y fue proyectada en cuatro cines mugrientos (gracias a lo cual por suerte no caí en la trampa de gastarme dinero en ella), deduzco que muchos no la habréis visto, así que os pongo en situación brevemente.

Scott Pilgrim (Michael Cera, tranquilos que luego me despacharé con él) es el típico modernillo de 22 años DE MIERDA de los que llevan una camiseta del ‘Space Invaders’ o con el logo de Superman para ir de guay-retro y que nunca se han leído un cómic en su puta vida (todos hemos visto/conocemos a algún imbécil de estos, con su corte de pelo “despeinado” y sus bambas mugrosas, para haceros una imagen mental rápida, pensad en los componentes de La Oreja De Van Gogh); con cara de lerdo que se liga a las tías contándoles el origen del nombre del videojuego ‘Pac-Man’ (¿¿¿???), cuya última conquista es una colegiala asiática de 17 años llamada Kinives (¡?), a la que usa  para llevarla a jugar a dobles en el salón recreativo y para enseñarla como mascota a sus estúpidos amigos.

Esto es ganarse a pulso una paliza y lo demás son tonterías…

Un día aparece un pendón con el pelo lila, vestida como un adefesio y con pose perpetua de “soy una borde asquerosa pero como estoy que crujo, todos los tíos babean por mí”, llamada RAMONA FLOWERS (Mary Elizabeth Winstead, la animadora simpática y cachonda de ‘Death Proof’, que aquí sólo pone cara de estúpida consiguiendo resultar odiosa a pesar de lo buenísima que está).

Espero que el degenerado aquel del Dodge Challenger de 1970 blanco se te quedara como esclava sexual en compensación por haberle destrozado el coche…

Como es de esperar, Scott “chocho-que-veo-chocho-que-quiero-pero-luego-no-me-follo-a-ninguno” Pilgrim se enamora en cero coma de sus pintas de putón grunge, con botacas, cazadora zarrapastrosa de vagabundo y gafas de piloto a lo Porco Rosso, y ahí arranca la verdadera trama de esta bazofia, que es la siguiente:

Mamona Blowers tiene una mierda que te cagas de exnovios, cada cual más repugnante, rivalizando incluso con el propio Michael Cera, que ya es decir. En cuanto ella y Scott empiezan a salir/tontear/hacer el idiota, los exnovios empiezan a germinar de debajo de las piedras, literalmente, para enfrentarse uno por uno al asesinable protagonista, quien deberá derrotarlos a todos a lo ‘Street Fighter II’ para conquistar a Ramona definitivamente (¿¿??). Mientras tanto, Knives, que pierde su dignidad por el desagüe del retrete a los dos minutos de película, irá llorando detrás de Scott para intentar recuperarlo, haciendo el ridículo e incluso ayudándole en su pelea final contra el último ex de Ramona.

A continuación “analizaré” (les meteré el puño por el ano) un poco más profundamente a los asquerosos personajes de la película y, de paso, comentaré algunas escenas.

 

CONSIGUE A LA ZORRONA ESTÚPIDA. DERROTA A SUS MIERDOSOS EX. DALE UNA PATADA A LA DIGNIDAD DEL ESPECTADOR DONDE MÁS LE DUELA.

Durante todo el filme, el principal chascarrillo estúpido es la aparición de rótulos informativos que no aportan NADA, salvo el cabreo que supone que te traten de retrasado metiéndote de forma tan forzada dicho recurso. El principal uso de estos rótulos es decir obviedades y hacer el chistecito mugriento cada vez que sale un personajillo nuevo. En el siguiente vídeo podéis ver un buen número de ejemplos, que se os atraganten bien:

Tal y como habéis visto, nada más empezar la película conocemos en rápida sucesión a los amigos de Scott, que viven en una especie de comuna para retrasados. Algunos de ellos forman un grupo de rock mierdero de garaje de ese que te jode los oídos y los nervios y que les encanta a los niños pijos de papá que van de neopunkies, del cual Scott es el “bajista”. Casi todos le tienen rabia/envidia a Scott y se lo demuestran con sus patéticas puyitas, pero en todo momento la película te bombardea con la idea de que él mola más que nadie y que los demás le envidian porque son unos perdedores.

Hasta que un “buen” día llega la persona que le pasa la mano por la cara en eso de ir de “guays” por la vida. Por supuesto me refiero a Ramona, a quien ya he descrito profusamente con anterioridad, aunque creo que aún no he plasmado con suficiente claridad el asco que llega a dar esta zorra presuntuosa. Para ilustrarlo de forma sencilla, veamos la escena del primer encuentro amoroso entre Scott Pilgrim y Ramona la Buscona:

“He cambiado de opinión, no quiero tener sexo contigo”, hija de puta… No es que simpatice con el imbécil ese, que se joda, se lo merece por la cara de hijo de follaprimas que tiene, pero joder, las cosas como son. ¿Y esta tía nos tiene que caer bien porque es la que más mola del mundo entero? Vamos, no la tocaba ni con pinzas. Y cómo no, el inepto del director cagándola vergonzosamente, porque mira que era de libro, aquí sí, meter un “rótulo informativo” bien grande:

Como he dicho antes, La Ramona pechugona tiene un historial de folleteo de lo más mierdero, que se resume bajo el epígrafe ”Los malvados Ex”. Se trata de una colección de personajes de mierda absolutamente esperpénticos, que todavía hunden más la opinión que se pueda tener de la tipeja esta, de la cual acabas esperando que el siguiente ex sea directamente una rata de alcantarilla.

Cada uno de estos gilipollas aparecen sin explicación ninguna en la trama y retan a Scott Pilgrim a un ridículo combate donde los samples de videojuegos y los rótulos de puntuación van apareciendo con cada hostia, en un arranque de surrealismo totalmente imbécil y absurdo; y que siempre, SIEMPRE se resuelve de un modo que el director se cree que es ingenioso, pero que es una gilipollez como un piano. El caso es que todos serán derrotados de forma humillante (para el espectador), sin que quede claro de dónde coño salen, por qué atacan al protagonista o si toda esta diarrea mental es real o una paranoia que le entra a Pilgrim por desayunar cereales tripis.

Los ex subnormales de Ramona son estos:

1- (No sé el nombre del actor ni me importa, ni tampoco me acuerdo del nombre del personaje) Un retardado con cara de culo y pelo grasiento que baila coreografías a lo Bollywood con chicas demonio de fondo (¿?) y que acaba con un platillo de batería estampado en el careto.

“¡Once, ocho, onceee…!” El del anuncio era mil veces menos ridículo que este subnormal, desde luego.

2- El ”actor guaperas” (Chris Evans). El amigo gay de Scott Pilgrim (Kieran Kulkin, hermano de ya sabéis quién) sueña con chuparle la polla. Scott Pilgrim deberá derrotarle a él y a sus dobles de escenas de riesgo, para lo cual se aprovechará de que es un adicto al skateboard y lo retará para que grinde por una barandilla kilométrica. Al final se estrellará y morirá en medio de una enorme explosión (¿…?).

 Cojonudo, ahora veré Capitán América y me acordaré de esta puta mierda. Muchísimas gracias puto Scott Pilgrim.

3- Brandon Routh, el vegano.  La pelea con este desgraciado a lo ‘Dragon Ball’, atravesando paredes y lanzándose rayos es de lo que más avergüenza de la película gracias a su cochambroso desenlace. Tras un “duelo de bajos” (de tocar el bajo, se entiend; no de luchar usando las pollas como espadas) en el que Scott Pilgrim pierde, el maromo (agarraos al asiento) es eliminado por la “policía vegana”, que se materializa en el lugar del combate cuando Scott le engaña para que se coma un yogur lácteo pensando que es de soja.

¿Pensabais que después de Superman Returns no podía hacer nada peor? ¡Os equivocasteis!

4- La bollera. Ramona se la tiró en una época en la que según ella “le entró la Bi-curiosidad”. Un retaco cabezón que habla a gritos, se viste de mal que parece una bolsa de basura ambulante y, en general, fomenta el odio hacia las lesbianas con su repelente aspecto y forma de ser. Su punto débil son las corvas (la parte de atrás de la rodilla), donde si le tocan se corre de gusto y se desmaya. Sin comentarios. La palabra “estereotipo” muere sepultada por la humillación a su lado.

Es como si a Kirsten Dunst le hubieran acortado la estatura dándole martillazos en la cabeza a lo Mortadelo y Filemón.

5 y 6 – Los gemelos japoneses. Unos asexuados a los que Ramona se tiraba simultáneamente (lógico, entre los dos tienen una polla y aún gracias; aquí le debió entrar la “moña-curiosidad”). Hacen mezclas musicales a lo Chemical Brothers y son derrotados en un duelo de ruido chatarrero al que se refieren en la peli como “concierto”. En este combate el delirio alcanza cotas inenarrables, cuando vemos surgir dragones del amplificador de los japos y un monstruo flatulento de la banda de Scott que se enfrentan entre sí, en una representación apoteósica de la rivalidad eterna entre pastilleros y porreros (bueno, esto ya especulación mía, dudo mucho que el director pensara en eso cuando hizo la escena; de hecho dudo mucho que el director “pensara”).

Pfpfpfp…¿una polla entre los dos he dicho? Mas bien media polla y gracias…

7-  El último ex es Gideon Graves, el dueño de una discográfica por el que Ramona moja las bragas cada vez que lo ve. Según ella “es capaz de meterse en su mente como ningún otro” a causa de un chip que tiene en la nuca… Ya ya, “el chip zorripaina” debe ser, que cuando aparece el tipejo este con su limusina y forrado de billetes, te anula la voluntad, cacho perra. Es el más repulsivo y tiene una cara de mierda que dan ganas de meterle la cabeza debajo de una prensa hidráulica en plan ‘La Mosca’, como podéis comprobar en la siguiente foto:

¿De dónde mierdas han sacado a este espécimen? Parece Stanley Tucci con peluca y con un palomino pegado en la cara.

Al final se descubre, en un sorprendente y mierdero giro de guion, que fue él quien reunió a los seis ex anteriores, formando una “liga de los malvados ex” (¿?) para atacar a Scott Pilgrim y poder recuperar así a Ramona (¿¿¿??? ¡Pero si con sólo verlo ya le chorrea el higo!).

También anda por ahí una ex de Scott Pilgrim, una rubia con cara de malfollada que se cree Juliette Lewis y que canta en otro grupo musical de mierda, cuyo bajista es Brandon Routh, el ex número 3.  De esa pánfila paso de poner foto.

Bueno, sigamos. Si con los letreritos infectos, lo nauseabundo de los personajes y la trama amorosa de mierda con la Ramona Flores de los cojones ya te mueres de vergüenza y de furia contenida, con el rollito videojueguero de las putas peleas es para hacer el salto del ángel por el balcón. Una vorágine de absurdez y estupidez sin límites, absolutamente esquizofrénica y energumenizante, que culmina en la batalla final con el último ex, que ya es el acabose. Un despropósito en el que todo vale: katanas de colorines, ondas vitales, kung-fu, muerte y resurrección de Scott Pilgrim mediante 1up, subidas de nivel… Todas las paridas que puedan brotar de la mente de un auténtico deficiente mental con fetichismo severo por los videojuegos son incrustadas sin vaselina, como si el director creyese realmente que su mierda mola cacho y es flipante. Solo añadiré que viendo los 20 minutos finales de Scott Pilgrim, todo el asco que ya sentía hasta ese momento se me multiplicó por 10.

Por supuesto, Pilgrim ahostia al malo, se queda con Ramona y la asiática se va a tomar por culo sonriente y feliz. FIN.

 

FATALITEANDO

Para acabar, me voy a cagar en la cabeza de Michael Cera a base de bien, porque si no lo hago me explota el hígado de tanta bilis que tengo acumulada:

Decir que es una mierda con patas como actor es poco para referirse a este monicaco infecto de repelente cara, con perpetuo rictus de retrasado y cuyo registro interpretativo se reduce a 1- sonreír como un imbécil, 2- fruncir levemente el ceño y 3- volver a sonreír como un imbécil. Se supone que Scott Pilgrim (un personaje ya de por sí bastante apedreable) debería ser carismático y empatizar con el público, y se les ocurre elegir para encarnarlo a este pedorro, con un peinado que parece un gato muerto pegado a la cabeza y que provoca la nausea en cuanto aparece en pantalla.

M   U   E   R   T   E

Las ganas de estallarle los sesos a ladrillazos solo se ven aplacadas por un conjunto de secundarios tan asqueroso y defecable que consiguen por momentos que este aborto de orangután pase desapercibido. Cuando voy corriendo al váter con retortijones diarreicos lo que sale de mi culo son secundarios de ‘Scott Pilgrim contra el mundo’. Cada uno de los desgraciados que se arrastran por esta vergüenza del celuloide parece competir con el resto par ser el más apestoso y vomitivo. Empezando por la tropa de amiguitos de Scott, una panda de gilipollas cuyo único recurso humorístico es la cara de borde y un cinismo de traca “made in Nickelodeon”,  enfurecedor y repelente; y acabando con los ex de Ramona, cada uno más repugnante que el anterior.

Pero aún así, ninguno de esos secundarios consiguen que Michael Cera te resulte ni una pizca de carismático, con lo cual todo, ABSOLUTAMENTE TODO en esta película, te da ganas de echar la pota o de matar a toda tu familia para suicidarte después. La única que se salva quizá sea la colegiala asiática, pero verla humillarse de ese modo para recuperar a un trozo de mierda como el protagonista es tan cabreante como todo lo anterior o más.

Pobre gilipollas… 

Y ya dejando de lado que la película en sí es para enterrarla bajo toneladas de estiércol junto a los que la han hecho, ¿qué cojones de sentido tiene lo de los “homenajes” videojuegueros, samples y letreritos y demás, cuando el argumento es una basura de “comedia romántica” juvenil y los personajes no tienen un carajo de frikis? ¿Qué hacen? ¿Ir a jugar al salón recreativo una vez cada 15 días? ¡Uuuh, qué frikis! ¿Tener un grupo de “rock” de garaje (lo pongo entre comillas porque eso que tocan no es rock ni es nada, es RUIDO, es BASURA)? ¡Wow, mega frikis! ¿Soltarse puyas sarcásticas todo el tiempo con cara de amargados entre ellos como intentando molar más que el resto? ¡Uala, dioses del frikismo!

Venga ya, tócate los cojones. Y aún son peores los que se atreven a ir de listillos diciendo “es que no es cultura friki, es cultura pop tío, que no te enteras”  ¿¿¿POP???? ¿¿¿EL QUÉ?? ¿¿¿LA MIERDA DE ROCK INDIE CANADIENSE, QUE CADA VEZ QUE SUENA UNA CANCIÓN EN LA PELÍCULA PARECE QUE TUS ALTAVOCES TENGAN AEROFAGIA??? ¿¿¿QUE LOS PERSONAJES VAYAN VESTIDOS Y PEINADOS COMO RETRASADOS MENTALES ??? Mira, me cago en la hostia, es para matar a alguien, en serio.

Esto es como aquel otro zurullo de ‘Maria Antonieta’ (2006), una peli de época en la que de repente empezaba a sonar I want candy y otras mierdas pop-rock, porque Sofia “bocabesugo” Coppola se cree hija de su padre y va de guays. “Scott Pilgrim” es un sinsentido estrafalario y absurdo, que continuamente te está gritando a la cara “¡mira cómo molo!”, “ey tío, es un sample del Super Mario Bros., tiene que molarte” o “toco en un grupo de garaje y te cuento el origen de Pac-man, soy la caña”, sin más propósito que el efectismo vacío, aberrante y totalmente descontextualizado. Sencillamente viendo ‘Scott Pilgrim’ me sentí tratado como un imbécil, como un analfabeto. Sentí que se burlaban de mí y que se meaban en mi cara. Vamos a ver, yo soy fan de ‘Star Wars’, seguro que muchos de vosotros también. ¿Si ‘The Room’ (por poner un ejemplo que casi todos conocéis) fuera exactamente igual de basurera que es, pero el desgraciado del protagonista llevara un casco de Darth Vader todo el rato, la consideraríais buena? ¿Diríais que es un homenaje a la saga de George Lucas? Por favor, qué vergüenza, qué insulto, cómo se mofan de nosotros.

“¡Uhuhuhuhu! ¡Cultura Friki! ¡Uhuhuhuhu! ¡Cultura pop!

Los adictos a los videojuegos y los auténticos frikis (y no esa panda de pijo-perroflautas retropop/trendys que van por ahí en plan “uy un comics buc de esos, me lo compro, que queda muy bien debajo del brazo cuando me voy al Starbucks a twitear; ains pero si es de superhéroes no, que está rancio ya”, que son los que mayoritariamente consumen esta basura hedionda) deberían sentirse insultados por el puto Scott Pilgrim, y organizar una plataforma de indignados exigiendo la cabeza de su creador. ‘Scott pilgrim’ es una burla y una blasfemia que atenta contra la dignidad de cualquiera que se considere verdaderamente friki.

Si realmente queréis ver un verdadero homenaje y una auténtica carta de amor a la cultura friki huid de esta mierda como de la peste y miraos “PAUL” (2011). Eso sí es un peliculón de la hostia, joder. Cómo se nota que Simon Pegg era el verdadero cerebro creativo en ‘Zombies party’ y ‘Arma Fatal’, y que Edgar Wright sin él al lado es un completo inútil. Las pruebas os las he puesto delante de las narices, si no me hacéis caso allá vosotros.

Ahí va mi homenaje a la cultura de retrete de bar. ¡Adoradme mamones!

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